El rincón del asesor Opinión

Los ahorradores y el binomio rentabilidad-riesgo

Andrea Carreras-Candi

DIRECTORA DE EFPA ESPAÑA (ASESORES FINANCIEROS)

La crisis provocada por el coronavirus ha reflejado un cambio en la sociedad que también ha desencadenado el progreso y la evolución de algunas tendencias dentro de la industria financiera. 

Al mismo tiempo, los avances en la digitalización, provocados por las restricciones de la pandemia, han incrementado el interés de inversores y ahorradores particulares a la hora de diversificar sus inversiones, en busca de obtener una mayor rentabilidad e incrementar sus ganancias en el corto, medio o largo plazo. Una tarea ardua en un escenario en el que, más allá de la volatilidad generada por la pandemia, se prolonga un entorno de tipos bajos que dificulta la obtención de rentabilidad sin riesgos elevados.

Y en este contexto es donde entran en juego activos alternativos como las criptomonedas, que se configuran como una posibilidad de inversión cada vez más demandada por ahorradores e inversores, al mismo tiempo que ocupa cada vez mayores espacios en los medios de comunicación y redes sociales.

Ahora bien, antes de lanzarse a la aventura de invertir en bitcoins o alguna otra criptomoneda, conviene tener muy claro cómo funcionan y qué riesgos soporta su inversión. En primer lugar, cabe alertar de su extrema volatilidad, que provoca una exposición al riesgo muy alta para las inversiones que se canalicen a través de estos activos. 

En los últimos meses, estamos viviendo un alto crecimiento del valor de las criptomonedas, pero un inversor particular debe saber que está expuesto a perder toda su inversión en criptomonedas por lo que, salvo que su perfil sea extremadamente proclive al riesgo, no debería invertir una parte de sus ahorros que pueda necesitar en el corto plazo.

Por otro lado, cabe destacar que, el exceso de liquidez provocado por las políticas expansivas de los bancos centrales ha ejercido como propulsor de estas alternativas financieras, debido al miedo de los inversores de que tanto dinero en el mercado devalúe monedas como el dólar y el euro. 

Esta mayor confianza en los activos digitales frente a los más tradicionales se debe a sus características, como la creación de un valor, desde un sistema descentralizado y la persistencia de todas sus operaciones.

Cualquier decisión de inversión debe ser analizada con lupa para evitar movimientos erróneos que puedan llevarnos a que nuestro capital invertido desaparezca o a que pierda parte de su valor

Este verano tenemos que tener en cuenta que, gracias a la rápida vacunación y a las medidas de seguridad, vamos a poder disfrutar de un periodo un poco más normalizado que el del año anterior. La situación de las bolsas ha sido la primera en comenzar a recuperarse ante este efecto y, esto significa que existe un aumento en la tranquilidad de los inversores. No obstante, debemos mantener la cautela y el control para no tomar decisiones equivocadas a pesar de que la situación se haya calmado notablemente.

Cualquier decisión de inversión debe ser analizada con lupa para evitar movimientos erróneos que puedan llevarnos a que nuestro capital invertido desaparezca o a que pierda parte de su valor. Pero ante la situación a la que llevamos enfrentándonos en los últimos meses, plagada de incertidumbres ante el futuro y con la volatilidad campando a sus anchas en los mercados, este análisis debe ser mucho más exhaustivo. Ante este escenario, hay que ser conscientes y bien conocedores de las circunstancias en las que se desarrollan los mercados y actuar con la máxima cautela para evitar sobresaltos.   

Si hablamos de momentos de recuperación tras meses de incertidumbre, como los actuales, vemos que uno de los errores más comunes en estos escenarios es comprar, salvo que tengamos el pleno convencimiento de que la subida no tiene techo, exactamente igual que deshacer posiciones de nuestras carteras indiscriminadamente en los momentos de mayores caídas.  

Por último, como siempre, antes de dejarnos llevar por esos productos milagros que nos prometen suculentas rentabilidades sin alertar de los verdaderos riegos, o de dejarnos arrastrar por la buena situación de los mercados, debemos acudir a nuestro asesor financiero de referencia, que nos mostrará el mejor camino para alcanzar nuestros objetivos financieros.

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