Aragonanda:
Sierra Integral del Moncayo
El techo del Sistema Ibérico de collado a collado
Chema Tapia
Montañero y divulgador
chematapia.blogspot.com
La sierra del Moncayo siempre es un buen destino para pasar una magnífica jornada de montaña que, aunque su mayor cota, la del pico de San Miguel, es de 2315 msnm, podríamos decir que está al límite de no llegar a considerarse alta montaña, en época invernal sí que adquiere las condiciones de serlo.
Por tanto, dejaremos para los expertos esos meses blancos y helados, pudiendo disfrutar el resto del año como, por ejemplo, en el otoño, cuando sus laderas se visten con sus mejores galas, algo no común en la redolada, ya que se trata de una «isla atlántica en un océano mediterráneo».
Con mayor o menor dificultad, hay muchas rutas que lo recorren. La que traemos hoy quizá sea un poco ambiciosa, pero con buena forma física nos va a permitir recorrer sus cinco principales cimas de collado a collado, desde el de Castilla hasta el de Bellido.
Estamos en un espacio natural protegido, que lo ha sido desde 1927, con el Sitio Natural de Interés Nacional, o el Parque Natural de la Dehesa del Moncayo, en 1978, hasta el actual Parque Natural del Moncayo, declarado en 1998 con 11 000 ha.
Partimos del aparcamiento de Haya Seca, muy próximo al Santuario de la Virgen del Moncayo para, al abrigo del bosque, dar comienzo a una notable cuesta, que se va suavizando al cabo de un rato, hasta llegar a la divisoria municipal (Tarazona-Ágreda), provincial (Zaragoza-Soria) y autonómica (Aragón-Castilla y León), que en un giro de 90º hacia el sur, vamos acompañándola hasta el collado de Castilla, una de las puertas del cierzo, en el límite, también del bosque, y con extraordinarias vistas sobre la otra vertiente.
La cumbre más alta de la provincia de Zaragoza y de todo el Sistema Ibérico nos recibe con un pilarete con la Virgen del Pilar y algún otro testimonio, que mira a los cuatro vientos, aunque bien conoce el dominante. Continuamos con nuestra ruta para dirigirnos hacia la siguiente cota, el Cerro de San Juan, pasando por la cornisa del amplio circo glacial de San Gaudioso, un impresionante tobogán por el que se desliza la vista hacia la dehesa del Moncayo, y que fue formado con los hielos del Cuaternario, siendo escenario de cantidad de accidentes de montaña. No tan antiguo (482-541) fue el tiempo en el que vivió el que le dio nombre, prelado que lo fue del obispado de Tarazona.
Llegamos al Cerro de San Juan (2282 m), con su amojonamiento excesivo, a nuestro juicio. El autor destaca que las dos mayores cotas de la sierra hayan sido bautizadas con dos nombres relevantes del calendario litúrgico, que no es casual que sean coincidiendo con el equinoccio de otoño y con el solsticio de verano, lo que le hace pensar a uno en el sincretismo llevado a cabo dado los antecedentes mitológicos y brujeriles plagados de leyendas.
La senda nos lleva al Alto del Collado de las Piedras, al Alto del Corralejo, y al Lobera, desde donde comenzamos el descenso por una loma, por la que, levantando la vista, se nos ofrece la Muela de Beratón, las de Horcajuelo y Morrón, las Peñas de Herrera y la Tonda. Al final del descenso nos espera el collado de Bellido, donde el itinerario hace un giro brusco hacia el NW abrazándose al GR 90, que ya no abandonaremos hasta llegar al Santuario, completando así una ruta a dos aguas, aragonesas y castellanas.
Distancia: 15,6 km
Duración: 5 h 10 min
Desnivel acum.: 930 m D+/-
Máxima altitud: 2315 msnm del pico de San Miguel
Más información, en: https://chematapia.blogspot.com/2026/08/sierra-integral-del-moncayo-el-techo.html
