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María Goikoetxea (IAM): «Estamos trabajando para incluir la violencia vicaria dentro de la normativa vigente»

María Goikoetxea

Directora gerente del Instituto Aragonés de la Mujer (IAM)

María Goikoetxea siempre ha estado interesada en el activismo y en lo social, ámbitos en los que cuenta con extensa formación. Su trabajo en el IAM ha estado marcado por la pandemia y la gestión de las consecuencias que esta ha tenido entre las mujeres, especialmente aquellas que sufren violencia. 

A pesar de ello, hace un balance positivo de su paso por el IAM hasta ahora y destaca el haber sido capaces de adaptar y ampliar sus recursos para que ninguna mujer se quedase atrás. También resulta relevante la puesta en marcha de medidas relacionadas con la conciliación y la corresponsabilidad.

Háblenos de su trayectoria académica y profesional.

Mi trayectoria ha estado marcada siempre por el activismo y el interés por lo social y el mundo audiovisual. Estudié Imagen y trabajé de fotógrafa y operadora de cámara para diferentes medios de comunicación. Posteriormente como autónoma puse en marcha un estudio de fotografía. Pero también como la mayoría de las personas de mi edad he tenido multitud de trabajos precarios, desde cuidado de niños y niñas, hostelería…

En el ámbito de lo social he recibido formación sobre cooperación internacional, relaciones de género, comunicación no sexista, formadora de formadoras en igualdad, violencias a través de nuevas tecnologías…

Preséntenos brevemente el IAM.

El Instituto Aragonés de la Mujer (IAM) es un organismo autónomo dependiente del departamento de Presidencia del Gobierno de Aragón. El IAM es el encargado de la coordinación de las políticas públicas en materia de igualdad y prevención de la violencia de la comunidad autónoma. 

Trabajamos en torno a dos grandes áreas: por una parte, la igualdad de oportunidades (desarrollo normativo, campañas, formación, planes de igualdad…) y por otra parte la prevención y la erradicación de la violencia contra las mujeres (atención a mujeres víctimas y sus hijos e hijas, planes de erradicación de la violencia, prevención, ayudas económicas…).

¿Qué balance hace de su paso por el IAM hasta ahora?

Está siendo un paso totalmente marcado por la Covid-19. Apenas llevaba unos pocos meses incorporada cuando se decretó el Estado de Alarma. Tuvimos que hacer frente a una pandemia desconocida, a las incertidumbres y sobre todo al incremento de las violencias machistas derivadas de la triple crisis (económica, social y sanitaria) que atravesamos.

El balance es positivo, pese a la situación extraordinaria que nos ha tocado vivir, hemos sido resolutivas y prácticas, hemos sido capaces de adaptar y ampliar todos nuestros recursos para que ninguna mujer se quede atrás.

Además, hemos puesto medidas muy potentes encima de la mesa. Por ejemplo, las relacionadas con el ámbito de la conciliación y la corresponsabilidad ya que entendemos que desde lo público debemos ser capaces de dar respuesta a una problemática que se hizo más que evidente sobre todo en el estado de alarma, la escasez de políticas públicas en esta materia.

¿Qué objetivos se marca para el resto de la legislatura?

en primer lugar, la puesta en marcha los centros de crisis 24h para atender la violencia sexual. Ya hemos desarrollado el proyecto: Aragón contará con tres centros de crisis, uno por provincia, que permanecerán abiertos todos los días del año, las 24 horas para atender todas las formas de violencia sexual, así como para hacer formaciones, prevención y campañas de sensibilización.

En segundo lugar, la consolidación del Plan Corresponsables como plan pionero sobre corresponsabilidad entre mujeres y hombres, pero también con la administración que debe formar parte de las soluciones para garantizar que conciliar no es una trampa para las mujeres.

El pasado 2021 pusimos en marcha la primera fase, que ha consistido en la apertura de Aulas Madrugadoras y de tarde para ampliar el horario de apertura de los centros educativos y convertirlos en espacios colectivos de cuidado. 

Son más de 200 los centros que se han acogido al plan, más de 400 Aulas Madrugadoras abiertas y más de 7000 familias las que se están beneficiando de la gratuidad total del servicio. En estos momentos, estamos a punto de dar comienzo a la segunda parte que consiste en el cuidado de menores a domicilio.

En tercer lugar, mejorar la respuesta asistencial en dos vías: por una parte, ampliar los recursos habitacionales para mujeres víctimas de violencias machistas y sus hijos e hijas para poder ofrecer una posibilidad de emancipación real. 

Por otra parte, reforzar todos aquellos mecanismos que nos permitan una detección activa de las múltiples formas de violencia para poder hacerles frente. Nos preocupan las nuevas formas de violencia como, por ejemplo, la violencia digital.

Por último, hacer las modificaciones normativas oportunas para que la Ley Aragonesa de protección a mujeres víctimas de violencia de género y sus hijos e hijas recoja de forma explícita la violencia vicaria y la violencia institucional como formas de violencia machista.

¿Qué acciones e iniciativas están preparando para el primer semestre de 2022?

Estamos preparando un paquete de medidas para reforzar la colaboración con las comarcas y facilitar el acceso a los recursos a las mujeres que viven en el medio rural.

A lo largo de todo el año vamos a estar realizando encuentros presenciales o virtuales, según nos permita la situación sanitaria en cada momento, con las asociaciones de mujeres para conocer de primera mano cuáles son sus inquietudes, qué nos demandan a la administración y mejorar los protocolos de coordinación. 

Es muy importante fortalecer las redes de mujeres, reconocer el trabajo que llevan décadas realizando y favorecer las sinergias entre todas.

Estamos trabajando ya también en un estudio para conocer cuál es la situación de la explotación sexual en la comunidad autónoma de Aragón y posteriormente haremos acciones de sensibilización para la ciudadanía.

En la línea de coeducación seguimos trabajamos materiales que nos sirvan para tener una educación feminista, que eduquen en igualdad, visibilicen referentes y cuenten las historia también de las mujeres. Así como en la adaptación de nuestros materiales a lectura fácil o braille para que sean accesibles también a las personas con algún tipo de discapacidad.

¿Podría contarnos de qué recursos dispone el IAM para ayudar a mujeres víctimas de violencia de género y a sus hijos?

El Instituto Aragonés de la Mujer cuenta con diferentes recursos para atender a las mujeres víctimas de violencias machistas y a sus hijas e hijos. Por una parte, están las asesorías, social, psicológica y jurídica. También el servicio de educación familiar.

Además, contamos con casas de acogida y pisos tutelados para poder dar soluciones habitacionales en caso de tener que salir de sus viviendas.

Por otra parte, el teléfono 900 504 405 es el teléfono de atención a mujeres. Está operativo las 24 horas del día todos los días del año, es gratuito y no deja rastro en la factura del teléfono.

Me gustaría recordar que el Instituto Aragonés de la Mujer está abierto a todas las mujeres y que pueden venir a recibir asesoramiento tanto si han puesto una denuncia como si no. 

En los últimos meses se ha hablado bastante de violencia vicaria. ¿Qué medidas pone el IAM para tratar de evitar que esta se produzca?

Estamos trabajando para incluir la violencia vicaria dentro de la normativa vigente, para que se exprese por ley y poder así desarrollar todas las medidas oportunas blindadas por ley.

Además aquí en fundamental la escucha y dar veracidad a los testimonios tanto de las mujeres como de los menores. En el IAM contamos con un servicio de atención psicológica a menores donde se pueden detectar casos. 

También es fundamental entender que los maltratadores cuando les dicen a las mujeres “te voy a dar donde más duele”, no es una parte del cuerpo, son sus hijos e hijas por lo que hay que proteger a los menores más si cabe, ya que son utilizados para hacer daño a sus madres. Desde nuestro punto de vista, un maltratador nunca es un buen padre.

¿Cómo ha afectado el Covid-19 a la labor del IAM? ¿Qué servicios han tenido que reforzar o poner en marcha?

Ha afectado de lleno. La violencia de género es otra pandemia, esta silenciosa, y hemos comprobado como en los momentos de crisis la violencia contra las mujeres se recrudece y por tanto hay que reforzar todos los servicios. Además de reforzar los servicios pusimos en marcha recursos alternativos, como un alojamiento para mujeres en situación de extrema vulnerabilidad como, por ejemplo, mujeres en contextos de prostitución.

Hemos constatado un incremento en el número de llamadas realizadas a la línea 900 de forma sostenida en el tiempo, incremento de las atenciones de urgencia y por tanto aumento de los alojamientos alternativos. Pero además la inestabilidad laboral y la precariedad han hecho que las visitas a la asesoría laboral aumenten y pongamos en marcha, por ejemplo, cursos para obtener el certificado de profesionalidad y compromiso de contratación por parte de las empresas.

Como se señala desde todos los organismos internacionales y servicios especializados si no se establecen las medidas oportunas, contando con las mujeres y aplicando perspectiva de género las mujeres son las que más sufren las crisis. 

¿Cómo de importantes resultan la formación y la divulgación sobre la violencia de género?

Hay que nombrar las cosas, debemos ser conscientes de las desigualdades y las violencias para poder erradicarlas. Aquí es fundamental la formación y la divulgación. No podemos pensar que la violencia de género es un problema de las mujeres, es un problema social que nos atañe a toda la sociedad por eso debemos trabar juntos y juntas para eliminar desigualdades y todas las formas de violencia.

Que exista un partido con representación parlamentaria que niega la existencia de la violencia de género, ¿cómo afecta a la sociedad, al trabajo institucional que se lleva haciendo durante décadas y, sobre todo, a las víctimas de este tipo de violencia?

La presencia y auge de grupos políticos de extrema derecha es una de las mayores fuentes de preocupación en Europa. 

En un sistema democrático, donde rigen valores de respeto, tolerancia e igualdad, no cabe un análisis negacionista que echa por tierra los logros del movimiento feminista y que tacha a la violencia de género de falsaria, como si se tratase de algo inventado o fruto de una estrategia política de determinados grupos. No.  

Es una vergüenza y una falta de respeto para con las víctimas y para con toda la sociedad dar por válido este mantra.

El análisis de la desigualdad y la protección de las victimas es uno de los pilares fundamentales de nuestra sociedad y las mujeres sufren violencias específicas que deben ser erradicadas. Y para ello, el primer paso es reconocer que existen. 

Desde las administraciones y gobiernos debemos trabajar para dotar de recursos y mejorar la atención a las víctimas y señalar a aquellos que sostienen sus gobiernos gracias a los negacionistas de la violencia contra las mujeres, utilizando la vida de las mujeres como algo negociable.

En Navidad seguimos viendo juguetes catalogados para niños y niñas, ¿permanecen muy arraigados los estereotipos de género en nuestra sociedad?

Por un lado, se trata de prevenir los juegos sexistas porque limitan la propia personalidad del niño/a, que ve limitada su voluntad y deseos por una construcción de género exógena a él. Por otro lado, se trata también de limitar los juegos que inciten a la violencia y que en su mayoría son catalogados como “juguetes para niños”. 

Educar en igualdad, ¿es posible?

Es necesario y posible. Necesario porque mientras exista discriminación hacia las mujeres y niñas deberemos seguir trabajando por una educación más igualitaria. Y desde luego que es posible. La prueba está en que, si miramos atrás, nuestros niños y niñas viven hoy en una sociedad mucho más igualitaria, menos violenta, basada en la coeducación, en los valores cívicos y democráticos que rigen nuestra convivencia.

Desde el IAM se fomentan diferentes publicaciones y acciones para visibilizar mujeres que han sido borradas de la Historia. ¿Cómo de importante es visibilizarlas para crear referentes para las nuevas generaciones?

Para nosotras la historia es presente. No solo por crear nuevos referentes sino también porque conocer el pasado ayuda a alcanzar mayor equidad.

En general, en el mundo, aquellos lugares que investigan la historia y que crean lugares de memoria suelen ser lugares donde la justicia social más avanza.

Desde el feminismo, enseñar experiencias transformadoras del pasado, conocer y reconocer a mujeres que consiguieron romper con los patrones establecidos en su época y vivir desde otro paradigma ayuda a repensarnos hoy, abre una ventana de oportunidad a la transformación en el futuro.

De ahí la importancia de conocer la Historia, de construir la memoria, es fundamental. 

Cada vez se habla más de feminismo y personas de todas las edades se autodenominan feministas, pero ¿cree que hay paralelamente un resurgir de un nuevo tipo de machismo?

En los últimos años hemos vivido una expansión sin precedentes de algunos de los valores del feminismo, se han visibilizado diferentes tipos de violencias (machista, sexual, micromachismos…) así como el trabajo de cuidados que realizan las mujeres. 

Hay una mayor concienciación ciudadana y se ha ganado en el terreno discursivo. Hoy en día, la mayoría social sabe que el feminismo es un humanismo que busca crear una sociedad igualitaria y justa y que “el feminismo no es lo contrario al machismo”.

Sin embargo, es habitual que cuando el feminismo coge fuerza se produzca la reacción de una parte de la sociedad que no comprende dichos cambios. Ya ocurrió en los años 70, cuando el movimiento feminista intentó eliminar la legislación discriminatoria de la dictadura, y así ocurre también ahora. Hay que trabajar para que nuestro discurso llegue a aquellas personas, especialmente a aquellos varones, que no ven hoy esa capacidad de mejora social que ofrece el feminismo y que no se sienten interpelados por su discurso.

¿Cómo comenzó usted a interesarse por el feminismo y a instruirse?

Comencé interesándome porque una amiga, un poco mayor que yo, participaba en un colectivo feminista y gracias a ella fui acercándome al movimiento e implicándome cada vez más.

He aprendido mucho de mis compañeras, de mujeres que llevan toda la vida trabajando por un mundo más justo, del movimiento feminista donde he conocido a multitud de mujeres valientes y luchadoras y también, porque no decirlo de mi madre, que ha sido siempre un gran referente.

Hay una gran parte de investigar, de leer de implicarse, de educación no formal y también con multitud de jornadas, charlas, conferencias y asambleas.

¿Qué lecturas y qué mujeres le han marcado?

Me gustó mucho “Subversión feminista de la economía” de Amaia Pérez Orozco y desde otro ámbito creo que todo el mundo debería leer el libro de María Domínguez “Opiniones de Mujeres” y conocer su legado.

Recientemente he leído “Resistencia Bisexual” de Elisa Coll, es otro tipo de lectura, pero muy recomendable.

La divulgación feminista, sobre todo en redes sociales, está siendo fundamental para llegar a públicos más jóvenes. ¿Cuáles son sus activistas de referencia?

En las redes sociales hay muchas mujeres jóvenes haciendo divulgación, activismo y creando opinión. A mí me gusta Inés Hernand, creo hace una labor enorme.  También sigo a la Psicowoman que crea un contenido muy bueno, sobre todo para adolescentes. Y, por supuesto, Estirando el Chicle que hablan de multitud de violencias desde el sarcasmo pero consiguen evidenciar desigualdades y hablar sin tabúes de cuestiones que han estado silenciadas como, por ejemplo, la menstruación.

Redacción AEA / L L M

Entrevista incluida en el número 146 de la revista Actualidad de las Empresas Aragonesas, publicado en febrero de 2022. La revista completa se puede consultar aquí

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