Daniel Puértolas (Numéricco): «El crecimiento nace al unir branding, tecnología y negocio»
Daniel Puértolas
Cofundador de Numéricco junto a Alberto Portolés
Daniel Puértolas, cofundador de Numéricco junto a Alberto Portolés, defiende un modelo que une diseño, tecnología y estrategia de negocio. Con sede en Zaragoza y un equipo de casi 40 profesionales, la compañía se define como una «Brand & Digital Boutique», basada en la atención personalizada, el cuidado del detalle y las relaciones a largo plazo.
Emprendedor del Año de Aragón por ADEA y finalista del Premio Nacional Joven Empresario, Puértolas atribuye estos logros al equipo y sitúa la innovación estratégica y la apuesta por el talento aragonés entre sus prioridades de futuro.
En 2013 funda Numéricco junto a Alberto Portolés. ¿Qué les lleva a emprender y qué recuerdan de aquellos primeros proyectos?
Nace casi por casualidad, tras una conversación sobre marcas y tecnología. Al conocernos, compartíamos una inquietud, las agencias de diseño cojeaban en desarrollo técnico, y las consultoras tecnológicas descuidaban la experiencia de usuario e identidad visual. Pensamos: «¿Y si nos unimos y lo hacemos bien de verdad?». Empezamos siendo dos jóvenes en un piso compartido. Recuerdo aquellos primeros proyectos locales con inmenso cariño, todo era cercano, teníamos una ilusión desbordante. Desde el minuto uno mantuvimos la convicción de cuidar cada proyecto como nuestro propio negocio. Esa obsesión por el detalle y la calidad fue nuestra semilla.
Comenzaron con una idea sencilla: entender qué hace diferente a cada marca y cuidar cada proyecto como propio. ¿Cómo mantienen esa filosofía con un equipo de 40 profesionales?
Al crecer, hemos evolucionado hacia una «Brand & Digital Boutique». Para nosotros, boutique significa cercanía, cuidado en el detalle y un modelo a medida, como un traje de sastre. No buscamos escalar clientes por escalar, sino profundizar en cada proyecto y construir relaciones a largo plazo. Mantener esta cultura con casi 40 personas requiere transmitir unos valores muy claros. Este año estrenamos nueva sede en Zaragoza. Cuando logras que diseñadores, programadores y estrategas compartan visión, la filosofía del detalle se mantiene viva de forma orgánica.
Su trayectoria empieza en el diseño gráfico y evoluciona hacia la dirección empresarial. ¿Qué conserva de su mirada de diseñador cuando toma decisiones como CEO?
Conservo lo básico del oficio, la pasión por dar forma. La visión de un cliente siempre empieza siendo algo abstracto. Si no hay alguien que te ayude a aterrizarla, se queda en buena intención. A la dirección me llevo esa sensibilidad, la capacidad de escuchar de verdad, entender el ADN de la marca y trabajar con quienes la imaginan. Con los años aprendes que un diseño que no vende no sirve de nada. Pero esa mirada deja un poso que no se borra, ese cuidado, la empatía hacia el usuario y la exigencia de que cada decisión tenga un propósito.
Numéricco trabaja con marcas como Adidas, Coosy, LALIGA o Grupo LACASA. Cuando llega un nuevo proyecto, ¿cómo descubren qué hace única a esa marca y cómo lo trasladan a su experiencia digital?
Nuestro proceso empieza por escuchar y comprender profundamente a la compañía. Antes de tocar código o diseñar, nos sumergimos en su historia, retos y cultura. Nuestro mayor orgullo es oír: «Por primera vez alguien entiende mi marca mejor que yo». A partir de ahí, integramos Branding, Tecnología y Negocio. Traducir esa unicidad a lo digital significa crear un ecosistema vivo donde cada interacción respire la esencia de la marca. Ya sea para Adidas, Coosy o una industria B2B como Fersa, el objetivo siempre es dar al cliente lo que realmente necesita.
Un proyecto puede ser visualmente atractivo, pero tiene que funcionar. ¿Cómo equilibran creatividad, tecnología y resultados de negocio? ¿Qué les permite saber que han hecho un buen trabajo?
El equilibrio se logra entendiendo algo sencillo, un diseño bonito que no vende no sirve, y una tecnología sofisticada sin estrategia es ruido. Para nosotros, son la misma conversación. La creatividad da forma, la tecnología lo hace posible, y la visión de negocio garantiza resultados. Sabemos que hacemos un buen trabajo cuando los números suben; pero sobre todo, por la respuesta humana, cuando el cliente se siente cuidado.
La innovación es una constante en Numéricco. ¿Cómo se convierte en una práctica cotidiana y cómo deciden qué nuevas ideas o tecnologías merece la pena incorporar?
Lo hacemos a través de la innovación activa. Creemos que la IA o cualquier avance sin estrategia solo añade ruido, por lo que huimos de adoptar herramientas por moda. Decidimos incorporar una nueva solución tecnológica únicamente cuando mejora un aspecto concreto del negocio: tiempos de respuesta, precisión o conversión. Entendemos primero el impacto estratégico que generará y, solo después, seleccionamos la mejor herramienta para lograrlo de forma efectiva.
Emprender también implica equivocarse y revisar decisiones. ¿Qué momento difícil le ha enseñado más y cómo ha cambiado su forma de dirigir la empresa?
La gestión del rápido crecimiento tras la pandemia. Pasamos en poco tiempo de diez a 30 profesionales. Ese salto te exige revisar procesos, delegar y transformar tu estilo de liderazgo. Al principio, caes en la tentación de querer abarcarlo todo. Pero esta etapa me enseñó la importancia del foco.
Aprendí que liderar exige convivir con la incertidumbre y que esperar el escenario ideal es parálisis. Lo determinante no es el contexto perfecto, sino tener el equipo y la energía correcta. Hoy lidero aceptando lo impredecible y sobre todo, cuidando la cultura de mi equipo.
Ha sido reconocido como Emprendedor del Año de Aragón por ADEA y finalista del Premio Nacional Joven Empresario. ¿Qué valor tienen para usted estos reconocimientos y qué responsabilidad traen consigo?
Los recibo con una enorme alegría y profunda humildad. Son un aval externo de que el modelo boutique tiene hueco a nivel nacional. Sin embargo, cuando subo a recoger un premio, solo soy la «punta del iceberg». El verdadero mérito es del equipo de 40 personas dejándose la piel en los detalles invisibles. Estos premios traen la responsabilidad de seguir realizando un trabajo ejemplar, no acomodarnos y actuar como dignos embajadores del talento de nuestra tierra.
Han construido su trayectoria desde Zaragoza. ¿Qué les aporta trabajar desde aquí y qué cree que necesita Aragón para que más proyectos creativos y tecnológicos puedan crecer?
Las buenas ideas crecen en cualquier lugar, y desde aquí competimos internacionalmente trabajando con marcas globales. Sin embargo, para que más proyectos crezcan, Aragón necesita construir un ecosistema de valor donde las grandes marcas aragonesas apuesten por el talento estratégico local.
En Numéricco trabajamos a diario en esto, hace poco organizamos un evento reuniendo a Google y Telefónica para hablar de IA agéntica y trasladar todo ese valor directo a nuestro tejido empresarial.
Después de más de trece años, ¿qué le sigue ilusionando de Numéricco y qué le gustaría que la empresa llegara a hacer en su próxima etapa?
Me ilusiona nuestro propósito, dar forma a grandes ideas junto a quienes se atreven a imaginarlas. Lo que más me motiva es sumergirme con el equipo en el ADN de cada reto, siendo ese partner estratégico integrado. En nuestra próxima etapa, queremos seguir demostrando que el verdadero crecimiento nace al unir branding, tecnología y negocio.
Queremos seguir siendo esa Brand & Digital Boutique, ofreciendo innovación activa y trajes a medida frente al ruido del mercado actual.
