La cultura como motor económico: el valor empresarial del arte y la cultura en Aragón
ARAME
OLGA PINILLA BARCELONA
Presidenta de ARAME
Durante décadas, la cultura y el arte han sido percibidos principalmente desde una perspectiva lírica, estética o identitaria. Sin embargo, en el Aragón actual, esta visión ha evolucionado sustancialmente: el sector cultural es hoy una industria estratégica, generadora de riqueza, cohesionadora del territorio y motor ineludible de empleo calificado. El arte ya no solo se contempla o se conserva, sino que se gestiona, se produce y se escala en clave empresarial.
El sector cultural aragonés ha dejado de ser un conjunto de iniciativas aisladas para consolidarse como un tejido productivo dinámico.
Creación de Empleo: El Anuario de Estadísticas Culturales del Ministerio de Cultura y las mediciones regionales reflejan que el sector cultural en Aragón ocupa a más de 19.000 profesionales de forma directa, a los que se suma una cifra equivalente en empleos indirectos en sectores auxiliares como la logística, el diseño, la comunicación, la hostelería y las tecnologías aplicadas.
Contribución Económica: El volumen de negocio y el Valor Añadido Bruto (VAB) que aporta la economía de la cultura representa aproximadamente un 2,5% del PIB aragonés, traduciéndose en una aportación que supera los 1.000 millones de euros anuales en facturación global directa e indirecta.
Efecto Multiplicador: El binomio Cultura y Turismo es uno de los mayores generadores de impacto económico regional. Eventos de gran formato, festivales rurales y rutas del patrimonio histórico impulsan de forma directa el consumo local y la vertebración del territorio.
El liderazgo en la gestión cultural aragonesa cuenta con una presencia femenina destacada. Empresarias, gestoras, galeristas y creadoras están al frente de proyectos consolidados que combinan la visión artística con la viabilidad financiera y la innovación directiva.
Organizaciones como la Asociación Aragonesa de Mujeres Empresarias (ARAME) han impulsado comisiones específicas de Arte y Cultura para visibilizar y profesionalizar el papel directivo de la mujer en este ámbito.
La Comisión de Arte y Cultura de ARAME, que se presenta el 26 de octubre en Caja Rural de Aragón, nace como un espacio abierto y participativo liderado por empresarias y profesionales de diversas disciplinas creativas con un objetivo fundamental: reivindicar el arte y la cultura como una industria económica estratégica, rentable y generadora de empleo en Aragón.
Esta iniciativa busca transformar la percepción tradicional del sector, demostrando que las empresas culturales no solo aportan identidad y cohesión social, sino que constituyen un motor productivo de alto valor añadido. A través de la gestión y el liderazgo femenino, la Comisión impulsará las siguientes líneas de actuación:
Visibilización y profesionalización: Poner en valor la labor directiva de las mujeres al frente de galerías, productoras, compañías escénicas y consultoras de patrimonio.
Alianzas y oportunidades de negocio: Crear redes intersectoriales entre el sector financiero, la industria y el tejido creativo regional.
Innovación y relevo generacional: Abordar los retos de la digitalización, la inteligencia artificial, la sostenibilidad y el impulso al talento joven.
Vertebración territorial: Desarrollar actividades descentralizadas en Zaragoza, Huesca y Teruel para fijar población y dinamizar la economía local.
El acto del 26 de octubre marca el inicio de un programa anual de mesas de debate y talleres, consolidando a ARAME como referente en la defensa de la viabilidad, competitividad y proyección del tejido empresarial cultural aragonés.
Desde Arame queremos identificar y buscar soluciones ante los retos de futuro que enfrenta el arte y la cultura como empresa para poder garantizar el crecimiento de este sector en la región. La industria cultural aragonesa se enfrenta a retos clave que definirán su competitividad en los próximos años como:
Digitalización e Innovación: Aplicación de nuevas tecnologías (IA, experiencias inmersivas, tokenización del arte) para diversificar las vías de ingreso.
Colaboración Público-Privada: Incentivos fiscales, patrocinio corporativo y mecenazgo que complementen las subvenciones públicas.
Internacionalización: Exportar el talento y las producciones hechas en Aragón hacia mercados globales.
La cultura en Aragón no es solo gasto o patrimonio estático: es inversión, emprendimiento, tejido productivo y vertebración territorial. Tratar el arte como una industria seria, apoyada por empresarias e iniciativas innovadoras, no solo enriquece el alma colectiva de la comunidad, sino que demuestra ser un motor económico sólido con capacidad real para generar empleo y prosperidad.
