Juan José Cubero Marín
Exprofesor titular de la Universidad de Zaragoza
jjcooperm@hotmail.com
En esta sección de la Actualidad de las Empresas Aragonesas, que titulamos RSC, ya desde que comenzamos a colaborar con la AEA, iniciamos esta andadura por el camino de una gestión responsable, hemos ido tratando de informar de todos los cambios que se han producido.
Hace 13 años iniciamos con el concepto de Responsabilidad Social Empresarial, para luego pasar a la RSC, y ahora nos toca dedicarnos al término ESG, Environmental, Social and Governance, o ASG en español. Se aplica para evaluar la sostenibilidad y el compromiso ético de las empresas. Esto supone que las empresas se vean involucradas en actividades que consoliden esas responsabilidades, de ahí que estemos hablando de tendencias en materia de ESG. Veamos a continuación, aquellas que se consideren más necesarias e importantes, tanto para las grandes empresas como para las Pymes.
Todas las fuentes consultadas inician el listado de esas tendencias con la lucha contra el cambio climático y la energía, ya que de cara al futuro, puede y debe reducirse con la participación de todos, especialmente, si se tiene en cuenta que, el desperdicio de los alimentos afectan al 8-10% de las emisiones de efecto invernadero, siendo los mayores responsables de esta situación, los hogares, que generan el 60 % de residuos alimentarios, que según el PNUMA, Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, en 2.024, se alcanzaba la cifra de 631 millones de toneladas. A los hogares le sigue el sector de la restauración con un 26 % y en tercer lugar y con un 13 %, le sigue el comercio minorista, supermercados y otros.
Otra tendencia que se señala son las tecnologías innovadoras, principalmente la inteligencia artificial, acompañada de la economía circular, que afecta directamente al sector empresarial y que habrá que tener en cuenta para conseguir altos niveles de sostenibilidad.
Se señala también el respeto a las personas, en su sentido más general, en base a tener en cuenta los derechos humanos, incluyendo la formación, o mejor la educación, a desarrollar en los programas formativos en los diferentes niveles educativos; las empresas también deben preocuparse de la formación de sus trabajadores.
Como una tendencia clara se pide un respeto a la transparencia en la comunicación, junto a las regulaciones que así lo piden, para asegurar el cumplimiento, tanto legal, como el normativo interno de las empresas.
Dentro de este cumplimiento, Compliance, y la Debida Diligencia, se señala a la ética aplicada a las empresas para evitar la corrupción, tantas veces comentada en esta sección de la AEA. Respecto a esta lacra, hemos recibido una alerta sobre la corrupción en España, en el mes de abril de este año, de organismos como la Comisión Europea, la OCDE, el Greco, (Grupo de Estados contra la Corrupción), el propio Consejo de Europa y Transparencia Internacional, entre otros, pidiendo que se tomen medidas y se pingan en marcha las medidas aprobadas, entre las que se encuentra la creación del Plan Estatal contra la Corrupción.
Y, para terminar, señalar que eliminar la corrupción es muy difícil de conseguir y debe ser por eso, que nos lleva a pensar que la corrupción es algo como “un compañero que convive con nosotros”. Ante esta reflexión, parece que viene bien, recordar lo que decía el filósofo español Séneca: “Las cosas son difíciles cuando no nos atrevemos a hacerlas”.
