Carlos Turégano Gastón: “La arquitectura es un hecho cultural que refleja a cada sociedad y la dota de personalidad”
Presidente de FUNDARA y decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón (COAA)
Esta nueva fundación nace como un espacio para acercar la arquitectura a la sociedad y abrirla al diálogo con otras disciplinas, poniendo el foco en grandes retos de Aragón como la rehabilitación del parque edificado, la vivienda, la conservación del patrimonio, la despoblación y el equilibrio territorial. Con vocación cultural, editorial y académica, FUNDARA nace para generar reflexión y debate sobre la arquitectura y su papel como elemento de identidad social.
Acaban de presentar FUNDARA, una nueva fundación. ¿Podría presentárnosla?
FUNDARA es una iniciativa del Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón. Nace con un espíritu innovador que amplíe el alcance cultural de nuestra profesión y la presencia de la arquitectura en la sociedad aragonesa.
Pretende ser un foro centrado principalmente en la arquitectura, pero, obviamente, muy permeable a otras cuestiones y disciplinas tangentes como ciudad, territorio, paisaje, patrimonio y expresión artística y cultural, en general.
La arquitectura no es solo el producto físico donde viven y trabajan las personas. Es un hecho cultural que refleja a cada sociedad, que la caracteriza y la dota de identidad. Tiene incidencia en el desarrollo individual y colectivo de cada persona y, por tanto, su protección, fomento y difusión no pertenecen exclusivamente a los arquitectos.
La Fundación pretende, precisamente, constituir un lugar de encuentro. Queremos acercar la arquitectura a la sociedad e incorporar miradas procedentes de otras disciplinas.
FUNDARA quiere abrir la arquitectura al diálogo con otras disciplinas y con nuevas conversaciones contemporáneas. ¿Qué tipo de proyectos y colaboraciones les gustaría impulsar en esta nueva etapa?
Nos interesa especialmente trabajar en aquellos territorios en los que la arquitectura se encuentra con otras disciplinas. Con las manifestaciones artísticas más tradicionales, por supuesto, pero también con la fotografía, el diseño, la literatura, el cine, la sociología, la historia o las nuevas tecnologías.
Queremos hacerlo mediante formatos diversos abiertos al público: exposiciones, conferencias, debates, publicaciones, talleres o intervenciones artísticas, pero también explorando nuevas formas de comunicación.
La arquitectura tiene una extraordinaria capacidad para conectar disciplinas porque finalmente es algo que todos compartimos: los espacios que habitamos.
Buscaremos, para ello, la colaboración con las administraciones públicas, con el mundo de la empresa y con otros agentes culturales similares, ya activos en nuestro territorio y a nivel nacional. Por supuesto, también contamos con nuestros colegiados para compartir investigaciones, experiencias, proyectos, ensayos, imágenes o reflexiones.
FUNDARA debería convertirse en un foro vivo y plural que invite a pensar, a descubrir, a debatir y a difundir la cultura arquitectónica.
FUNDARA nace también con vocación editorial y académica, con el lanzamiento de una revista como uno de sus primeros proyectos. ¿Qué papel quiere que juegue esta publicación y qué podemos esperar de ella?
La revista pretende ser una de las principales herramientas de reflexión y comunicación de FUNDARA.
Su contenido versará sobre arquitectura desde una perspectiva cultural amplia, de una manera atractiva, rigurosa y accesible. Pretendemos que, en ella, la arquitectura dialogue con el arte, el patrimonio, el paisaje, la fotografía, el diseño, la investigación y todas aquellas disciplinas que enriquecen nuestra manera de comprender el entorno construido.
El Colegio reúne a más de 1.200 profesionales y tiene presencia en las tres provincias aragonesas. ¿Cómo ha evolucionado el papel del Colegio y cuáles son hoy sus principales retos?
Las funciones básicas de nuestro Colegio Profesional, como corporación de derecho público protegida por la ley y reconocida en la Constitución, no han variado esencialmente. Debe ordenar la profesión, defendiendo los derechos de los arquitectos colegiados y protegiendo al consumidor que usan de sus servicios. .
La evolución ha venido determinada porque ese acompañamiento se produce en el contexto de una profesión cada vez más compleja y especializada, con continuos cambios normativos y nuevas exigencias sociales. El Colegio ha debido adaptarse para poder dar el servicio necesario a sus colegiados, contribuyendo tecnológica y formativamente a mantener unos estándares elevados de calidad profesional.
Los Colegios de Arquitectos somos también muy conscientes de que uno de nuestros principales retos es precisamente hacer visible la utilidad social de la arquitectura. La arquitectura es un bien de interés general. El patrimonio cultural arquitectónico histórico y contemporáneo es la manifestación de nuestra memoria e identidad. En esta mirada responsable sobre nuestra misión reside el nacimiento del proyecto de FUNDARA.
Han elegido una instalación tan sorprendente como ‘PATIO’, de Penique Productions, para presentar FUNDARA. ¿Por qué les pareció importante que el nacimiento de esta nueva plataforma comenzara precisamente con una experiencia de estas características?
La presentación de FUNDARA no debía ser simplemente otro acto institucional.
La intervención efímera de Penique Productions sobre un edificio tan conocido y querido por los nosotros, nuestro magnífico Palacio de los Torrero, transformará nuestra percepción de sus espacios, revelando nuevas dimensiones y significados.
Es una intervención situada en ese territorio fronterizo que nos interesa especialmente, entre arquitectura y otras manifestaciones artísticas. No se limita a ocupar el espacio: lo modifica, altera nuestra percepción y provoca una experiencia diferente.
