Ruth Barranco: «La neuroarquitectura implementa al interiorismo tradicional estrategias de diseño avaladas por la ciencia»
Ruth Barranco
Fundadora de Ruth Barranco Interiorismo y Premio ARAME 2025 a la CREATIVIDAD INNOVADORA
El interiorismo puede ir mucho más allá de la estética cuando se piensa desde la ciencia. La diseñadora zaragozana Ruth Barranco, fundadora de su propio estudio y Premio ARAME 2025 a la Creatividad Innovadora, lleva años explorando ese territorio donde arte, investigación y bienestar se encuentran.
Especializada en neuroarquitectura, su trabajo investiga cómo los espacios influyen en nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestra forma de vivir. En esta conversación reflexiona sobre diseño, salud, materiales y el futuro de los espacios que habitamos.
En octubre de 2025 recibió el Premio a la Innovación y Creatividad de Asociación Aragonesa de Mujeres Empresarias y Profesionales (ARAME). ¿Qué supuso este reconocimiento en un momento clave de su trayectoria profesional?
Este premio es muy especial para mí, porque he vivido recibirlo como un gran regalo de esta asociación llena de talento e innovación. Ha llegado en un momento clave de mi vida profesional ya que siento que, tras muchos años de trabajo e investigación, he podido compactar por fin mis dos vertientes profesionales, la práctica y la teoría del arte y el diseño en un servicio individual, pero también social. Recibirlo de un jurado compuesto por auténticos referentes del ámbito empresarial y académico, ha supuesto además un increíble estímulo.
Su trabajo se centra en la neuroarquitectura, una disciplina todavía poco conocida para el gran público. ¿Cómo explicaría en qué consiste y qué aporta frente al interiorismo tradicional?
La neuroarquitectura es una disciplina bastante reciente y en pleno desarrollo. Fusiona la arquitectura con el conocimiento llegado desde la neurociencia respecto a cómo el entorno construido afecta al cerebro, el cuerpo, nuestra fisiología e incluso el comportamiento humano, con el propósito de diseñar espacios enriquecidos que mejoren la salud integral, el bienestar, el aprendizaje e incluso, la productividad y la colaboración. Es decir, implementa al interiorismo tradicional estrategias de diseño avaladas por la ciencia.
Diseñar espacios que influyan en el bienestar, la salud y el desarrollo cognitivo implica un enfoque muy científico. ¿Cómo integra la investigación y la evidencia en sus proyectos creativos?
De forma muy natural, ya que el espíritu crítico y analítico me llega tanto desde mi forma de entender el mundo como historiadora del arte y como diseñadora. Ambas disciplinas y sus metodologías convergen en una comprensión profunda del individuo y la comunidad, en su relación con espacio y el objeto.
¿Cuáles son los errores más comunes que detecta en viviendas o espacios de trabajo desde el punto de vista del bienestar?
El bienestar es un parámetro al que todos deberíamos de tener acceso, aunque a veces hablamos de él como un extra del espacio en el que se desarrolla nuestra vida, incluso llegando a relacionarlo con lo económico. Lo cierto es que en nuestra sociedad actual pasamos una media de entre el 87 y el 90 % (según la fuente consultada) de nuestro día dentro de espacio construido por lo que generar bienestar en él para cuerpo y mente debe ser prioritario.
En mi experiencia lo que más falla es no dar valor a lo intangible, desde la conceptualización y el propósito del espacio, a otros parámetros tan relevantes como la calidad de aire, una correcta ventilación, la temperatura concreta para cada actividad, los olores, la luz relacionada con los ritmos circadianos o uno fundamental, la escala humana.
Los materiales utilizados requieren capítulo propio, ya que, tanto en la construcción como en el amueblamiento, hay algunos muy normalizados que pueden emanar sustancias o partículas al entrar en contacto con el sol o una fuente de calor.
Su estudio trabaja desde Zaragoza con conexiones internacionales como Londres o Milán. ¿Cómo influyen esas referencias internacionales en su manera de entender el diseño?
Mis primeras experiencias de trabajo fuera de España comenzaron en un estudio de interiorismo y galería de arte hoy desaparecido. Hablo del año 2000 y ya entonces no solo viajábamos hasta la ubicación del proyecto en construcción, si no que ya combinábamos la dirección de obra remota, nada más y nada menos que con Skype gracias a Internet. Era muy estimulante y formativo ver las diferencias en las técnicas constructivas, tanto industriales como artesanales. Recuerdo con mucho cariño mi primera intervención fuera de España que fue en Rio de Janeiro y el descubrir todo un universo local de piedras naturales y maderas exóticas que jamás había visto. Desde entonces las técnicas y estilos se han globalizado mucho, pero siempre procuro investigar sobre materiales y diseños locales o peculiaridades, para enriquecer cada proyecto.
Ha desarrollado proyectos que van desde dormitorios infantiles hasta reformas integrales o espacios profesionales. ¿Existe un hilo conductor que defina su estilo independientemente del tipo de proyecto?
Procuro que mi estilo quede para mí y el que se perciba sea solo el del cliente o promotor, ya que, si estamos haciendo bien nuestro trabajo, este debería ser siempre el criterio. Nuestro trabajo es el de interpretar los deseos y necesidades del cliente, ayudarle a conseguir el espacio que realmente quiere. Sin embargo, debo reconocer que los juegos de luces y sombras (naturales y artificiales), la amplitud envolvente, la integración de la naturaleza y la utilización escenográfica de la escala, son algunas de mis herramientas favoritas para conseguirlo.
La neuroarquitectura también tiene aplicaciones en ámbitos educativos, empresariales u hospitalarios. ¿Cree que las empresas aragonesas están empezando a apostar por este tipo de diseño estratégico?
Sí, aunque de forma minoritaria todavía porque su demanda avanza, conforme se conocen y constatan los beneficios que pueden obtenerse desde esta disciplina cuando la ha generado un equipo especializado.
El Premio ARAME se enmarca en la Semana del Emprendimiento de Aragón, un espacio que visibiliza el liderazgo femenino. ¿Qué papel ha tenido esta red de mujeres empresarias en su crecimiento profesional?
Hacia ARAME siento un profundo agradecimiento porque en esta asociación he encontrado acogida, respeto y apoyo desde su red de mujeres llenas de talento y fuerza emprendedora, valoro muy particularmente sentir la calidez generalizada de todas las compañeras, entre las que se incluyen las componentes de la directiva que siempre están ahí, a un toque de teléfono para echar una mano en cualquier cuestión.
Actualmente, se empieza a hablar de cómo las reformas de bajo presupuesto o algunos tipos de muebles (fast forniture) entrañan peligros reales para la salud. ¿Qué podría contarnos sobre esto?
Bueno, en este tema existen muchos matices. Debo empezar por decir que no todos los materiales de precio económico son nocivos por ese diferencial. Más bien se trata de que sí existen muchos productos del mercado, tanto de materiales constructivos, como en mobiliario o revestimientos, que incluyen en sus componentes químicos peligrosos o metales pesados, por ejemplo, que abaratan sus costes de producción o de secado sin ir más lejos.
Mirando al futuro, ¿qué líneas de trabajo o nuevos proyectos le gustaría impulsar desde Ruth Raimundo Interiorismo para seguir innovando en el diseño de espacios?
Mi propósito es seguir diseñando espacios y objetos adecuados a nuestras necesidades para todos los procesos de la vida, en los que además lleguemos a alcanzar una homeostasis o lo que es lo mismo, un equilibrio interno de nuestra mente y cuerpo que se traduzca en salud, bienestar y estímulo positivo de nuestra propia fisiología y cognición. En este objetivo, incluyo la experiencia artística como herramienta importante para conseguirlo y gracias a ello, he podido crear un método proyectual híbrido propio, por lo que seguir avanzando en su desarrollo a partir de las novedades llegadas desde la ciencia y las humanidades, es otro de mis más firmes objetivos.
