Lugares con encanto Opinión

Valle del Río Manubles. Torrijo de la Cañada.

José Ignacio Iguarbe Lázaro

www.ignacioiguarbe.com

Partimos de Ateca y tomamos la A-1502 que desde este punto recorre unos 39 km. por la orilla del río Manubles, en su recorrido podremos visitar seis municipios llenos de parajes naturales y un importante patrimonio.  La primera localidad es Moros, le siguen Villalengua, Torrijo de la Cañada, Bijuesca, Berdejo y Torrelapaja.

Torrijo de la Cañada, , nos detenemos en esta población de la Comarca de Calatayud en la provincia de Zaragoza, situada junto al río Manubles que cruza su casco urbano dividiéndolo en dos partes.

De esta localidad ya hay noticias en el año 137 a. C. contadas por el historiador Apiano y protagonizadas por Quinto Pompeyo en las Guerras Celtíberas. En aquella época se denomina a Torrijo como Termes y también como Turriga. 

La tradición cristiana sitúa en el lugar donde se ubica la Iglesia Parroquial como el punto donde Dociano mando degollar a los santos Felix y Regula el día 11 de septiembre del año 300. En el siglo XII  fue conquistada por Alfonso I el Batallador.  En siglo XIV al igual que todos los pueblos de la zona oriental de la provincia sufrió los avatares de la Guerra de los dos Pedrós.

Entre el gran patrimonio arquitectónico que Torrijo de la Cañada posee destaca:   La Iglesia de Nuestra Señora del Hortal, con una gran torre central cuya base está realizada en piedra de sillar y la entrada a la misma decorada con un arco flamígero que podríamos decir que es gótico, el templo forma parte de la plaza mayor donde destaca el Palacio Consistorial con la parte inferior arqueada en forma de lonja, también formando parte de la antigua muralla un torreón puente que nos da acceso a la otra parte del pueblo a través de su puente de piedra, al lado de la plaza encontramos una fuente monumental dedicada a los santos Felix y Regula, todo ello forma un gran conjunto medieval muy bien conservado.

Otra de la iglesias destacables es la de San Juan, construida en piedra de sillar destacando en su entrada cubierta y decorada con varias columnas y pórticos de estilo renacentista. En la parte alta del pueblo hallamos restos de lo fue una gran fortaleza medieval, construida en el siglo XIV, durante la Guerra de los Dos Pedros.

En los alrededores destacan más o menos bien conservadas las eras típicas donde se trillaba y junto a estas sus pajares, todo ello representa a un pasado dedicado al cultivo del cereal. También son de interés las ermitas de Santa Cristina, San Vicente y San Felix y Santa Régula.

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