Lugares con encanto Opinión

Muel

José Ignacio Iguarbe Lázaro

www.ignacioiguarbe.com

Muel es un municipio que pertenece a la Comarca de Campo de Cariñena y está situado a 27 km de distancia de la ciudad de Zaragoza, Cuenta con una población aproximada de 1.534 habitantes según el Censo de 2021.

Los orígenes de la villa de Muel se remontan al siglo I d. C., momento en el que se erige una presa romana en la cuenca del río Huerva para regular el abastecimiento de agua a la ciudad de Caesaragusta.

Uno de sus atractivos naturales los conforma el río Huerva que atraviesa la localidad en su discurrir nos ofrece hermosos paisajes y parajes de singular belleza, como nos muestran sus parques y sus caídas de agua, así como los diferentes recorridos por los márgenes del propio río.

En centro histórico es digno de ser visitado en él podemos encontrar edificios tan interesantes como: la Iglesia de San Cristóbal del año 1706, de estilo Barroco tardío con elementos mudéjares. En la plaza de España, una casa de estilo aragonés del siglo XVI no da muestra del pasado de esta localidad.

Muel ha sido siempre reconocido por su producción de magníficas piezas de cerámica, en la actualidad se pueden visitar y adquirir estas piezas en diferentes talleres que se dedican a la conservación de esta tradición artesanal.

Rio Huerva. Nos ofrece un relajado y agradable paseo que comienza en La Presa Romana que data del cambio de era (10 / 5 a. C – principios s. I d. C.), que sirve de muro para el estanque y también como cimiento sobre el que se asienta la Ermita de la Virgen de la Fuente. Desde allí y debido a la incisión y encajonamiento del río Huerva en las calizas se ha originado un espacio umbroso de especial encanto donde artificialmente se ha diseñado como un parque natural con sus espectaculares caídas de agua. Sobre el parque se sitúan las ruinas del Castillo de los marqueses de Camarasa, cuyas antiguas troneras sirven de mirador a este maravilloso entorno que conforma el río Huerva.

La Ermita de la Virgen de la Fuente de Muel fue edificada en 1777 y renovada en 1817. Consta de una sola nave. En las pechinas de la cúpula que cubre el crucero, Goya pintó unos frescos de extraordinaria factura que representan a los padres de la Iglesia y que han sido restaurados recientemente. Los zócalos de la ermita se decoran con cerámica de Muel.

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