Ciencia y Salud Sociedad

Díaz urge a dar voz a los expertos y alerta de la resistencia a los antibióticos por su “abuso” en la ganadería intensiva

La consejera presenta los resultados de un estudio del CITA, dirigido por la investigadora Clara Marín, sobre “una de las principales amenazas para la salud alimentaria”, y pide un debate “con base científica” sobre las repercusiones de la industrialización en el sector primario

La consejera de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento, Maru Díaz, urgió la semana pasada “a escuchar a los expertos, y menos a los divulgadores de bulos, para hacer política basada en investigación científica”. 

La responsable autonómica se ha pronunciado así en el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), durante la presentación de un estudio financiado por la Agencia Estatal de Investigación y dirigido por el Departamento de Ciencia Animal de este organismo, sobre resistencia microbiana a los antibióticos en producción ganadera intensiva.

“La resistencia a antibióticos de los microorganismos es una de las principales amenazas para la salud alimentaria y el desarrollo hoy en día según la Organización Mundial de la Salud. Provoca la muerte de 33.000 personas en la Unión Europea cada año”, ha lamentado la consejera, quien ha insistido en la necesidad de “dar voz a la ciencia, frente a quienes dicen no mires arriba y hacen política a golpe de tuit”.

Díaz ha alertado de las repercusiones para la salud pública que tiene el “abuso” de antibióticos veterinarios en la ganadería industrial, señalada por la comunidad científica como una de las principales fuentes de resistencia bacteriana. 

“La resistencia de determinadas bacterias frente a los antibióticos, vinculada con el uso indiscriminado de estos en la ganadería industrial, es un problema de salud pública de primera magnitud, puesto que reduce peligrosamente la eficacia de los antibióticos en tratamientos preventivos y curativos frente a infecciones en las personas”, ha explicado.

Y ha abogado por afrontar “con rigor científico” las consecuencias tanto para el medio ambiente, como para la salud humana y la calidad final de los alimentos, que conlleva el creciente modelo de industrialización de la ganadería y la agricultura. Todo, ha dicho, para que el sector primario pueda seguir siendo un motor económico y social en las zonas rurales, adaptándose a las exigencias medioambientales y de salud pública.

Para ello, ha defendido, Aragón cuenta con un instrumento “idóneo”, como es el CITA, que trabaja con el enfoque One Health (una salud global) y que es referente internacional tanto en el estudio de zoonosis, causantes del 75% de las enfermedades infecciosas emergentes, como en el control de resistencias de los microorganismos frente a los antibióticos. “Tenemos que escuchar a nuestros investigadores para tomar decisiones en base a la ciencia”, ha concluido.

En este sentido, ha enmarcado la consejera el proyecto ‘Reducción del uso de antibiótico en producción ganadera intensiva’, cuyos resultados se han dado a conocer hoy, y cuya investigadora principal es Clara Marín, del Departamento de Ciencia Animal. Junto a ella, han participado en la presentación Lucía Soriano, directora gerente del CITA y Alberto Bernués, director de investigación.

El estudio financiado por la Agencia Estatal de Investigación ha analizado en los últimos años 29 explotaciones porcinas en Aragón y Cataluña. Por un lado, se han medido el consumo de antibióticos en las explotaciones y, por otro lado, se han determinado las resistencias a antibióticos de las cuatro bacterias zoonóticas, esto es, trasmisibles entre animales y humanos -E. coli, Enterococcos, Salmonella y Campylobacter- en los animales en producción.

Además, y siguiendo la normativa europea de vigilancia y la notificación de la resistencia a los antimicrobianos en alimentos, se ha medido la resistencia a 14 antibióticos para E. coli y Salmonella; 12 para Enterococcos y 6 para Campylobacter. Estas cuatro bacterias son causantes de graves infecciones intestinales.

Clara Martín ha indicado que “se apreciaron bacterias multirresistentes en los cuatro grupos bacterianos estudiados”. En E. coli se determinó resistencia a 5 antibióticos en más del 50% de los casos. Para Enterococcos, se constató resistencia a 3 antibióticos en más del 50% de los casos. 

En el caso de la Salmonella, la resistencia se comprobó en 3 antibióticos en más del 50% de los casos; mientras que para Campylobacter, se apreció en 4 antibióticos en más del 70% de los casos.

Hay que tener en cuenta que la EFSA (European Food Safety Authority) señala a la campylobacteriosis (con 220.682 casos en 2019), la salmonelosis (87.923 casos en 2019) y las infecciones por E. coli (7775 casos en 2019) como las tres principales zoonosis en humanos en Europa.

Por su parte, Alberto Bernués, director de investigación del CITA, ha explicado que en el Plan Estratégico del centro, que se puso en marcha el año pasado ,incluye el concepto de una salud (One Health) como una de las áreas estratégicas de investigación para el futuro. Este enfoque sistémico tiene como objetivo la mejora de la salud pública a través de respuestas integradas en materia de seguridad de los alimentos y de la interacción entre la salud de los seres humanos, la salud de las plantas y de los animales (particularmente las zoonosis como las arriba señaladas) y la salud de los ecosistemas.

Prestigiosos centros de investigación internaciones señalan además que tres cuartas partes de las enfermedades emergentes en humanos provienen de los animales (zoonosis). Entre los principales factores de riesgo de nuevas pandemias de origen animal se encuentran: la intensificación agraria (deforestación y cambios en el uso de la tierra), las cadenas globales de suministros de alimentos y la intensificación de la ganadería, así como a sobreexplotación de la fauna silvestre y la pérdida de biodiversidad. 

Fuente: Gobierno de Aragón

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