ARAME Opinión

Ilusión y esperanza, a pesar de la Covid

ARAME
(Asociación aragonesa de mujeres empresarias de Aragón)

María Jesús Lorente Ocáriz

Presidenta de ARAME

A punto de cumplirse un año ya desde que apareciera en nuestras vidas un virus al que enseguida se bautizó como Covid-19 y que, desde entonces, está condicionando nuestros negocios, nuestra forma de relacionarnos, y que incide en el día a día y que no nos da respiro alguno.

A estas alturas, también nos tenemos que preguntar cómo estamos gestionando la pandemia y que hacemos cada uno de nosotros para ponerla freno, me sigue asombrando la falta de responsabilidad que estamos demostrando, sí que es verdad que es difícil plantear y sacar adelante proyectos cuando hay una mezcla de cansancio e incertidumbre instalados a partes iguales en toda la sociedad y sobre todo cuando se generan expectativas externas que se derrumban a cada momento.

En nuestro entorno ha habido a lo largo de estos ya largos casi doce meses una tendencia a la maximización de las expectativas positivas y se han minimizado las negativas, y eso genera en general un estado de ánimo que nos hace movernos entre cierta euforia y un estado pesimista cuando descubrimos los datos reales y la crudeza de los números nos salpica. 

De repente nos damos cuenta de que cada vez conocemos y son más cercanas esas personas contagiadas y las fallecidas, tienen nombre y apellidos, son reales, hemos estado con ellos, son de nuestra familia o de nuestro entorno. Y nos damos cuenta de que estamos ya, eso nos dicen, en la tercera o la cuarta ola, pero para nosotros, las olas están muy lejos, lo que tenemos cerca es de nuevo dolor, rabia e impotencia, junto con incertidumbre, mucha incertidumbre.

Los locales cerrados, la hostelería y la restauración bajo mínimos, la confusión en las horas cierres de los comercios, los ERTes de los que no salimos, y la vacuna, esa suerte de inmunidad en la que es preciso confiar y que llega con cuentagotas.

Necesitamos para salir adelante tener confianza, tener un cierto grado de certeza, entender realmente cual es la situación y cuáles son los medios y recursos necesarios para afrontar esta difícil situación, y aquí es donde creo que no se está haciendo todo lo que se debía.

Nos saltamos los toques de queda, nos reunimos con más personas de las permitidas, bajamos la guardia y luego no entendemos lo que pasa, y lo que pasa es que estamos de nuevo llenando los hospitales de personas enfermas.

Pero soy de natural optimista, y por eso a este año que iniciamos le pido que nos de fuerzas para seguir lidiando con este persistente virus, para que no perdamos la ilusión y la esperanza, y para que como sociedad salgamos reforzados.

Artículo de opinión incluido en la edición en papel de febrero de 2021 de Actualidad de las empresas aragonesas

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