Javier Benito (La lata de bombillas): “Siempre me gustó arriesgar, apostar a futuro”
Javier Benito
Fundador y programador de La Lata de Bombillas
La Lata de Bombillas impulsa Lata Gourmet, un nuevo ciclo de conciertos selectos que llevará a Zaragoza giras y artistas que habitualmente no pasan por la ciudad, con una programación marcada por la calidad, el riesgo y la colaboración con otros espacios.
La Lata de Bombillas da un paso importante con el nacimiento de Lata Gourmet. ¿Cómo nace exactamente este ciclo y en qué momento decide dar ese salto hacia una programación fuera de la sala?
Son varios los factores que influyen. Ver pasar por el estado giras de artistas que me encantan que no hacen parada en Zaragoza es el principal. El éxito del aniversario hace que las agencias me ofrezcan más artistas y de mayor nivel. Y sobre todo recuperar viejas sensaciones. Durante años La Lata ya programó en diferentes espacios de la ciudad grandes conciertos. Mark Lanegan con Isobel Campbel, Neil Hanon, Josh Rouse, Lory Meyers, Gigolo Aunts, The Cynics, Françoiz Breut, Dominque A, Micah P. Hinson… Con el tiempo dejé de hacerlo, el riesgo económico es muy alto, para centrarme en la programación de la sala.
El nombre “Lata Gourmet” sugiere una selección muy cuidada. ¿Qué criterio sigue a la hora de elegir los artistas y qué diferencia a este ciclo de otras propuestas musicales en la ciudad?
El único criterio es la calidad de la propuesta. Ahora bien, no quiero centrarme solo en artistas súper consolidados, consagrados, también quiero que haya bandas jóvenes que estén viviendo su momento, o mejor aún, tengan una importante proyección. Siempre me gustó arriesgar, apostar a futuro.
Este nuevo proyecto parece una evolución natural tras el 25 aniversario. ¿Hasta qué punto el éxito de esa celebración fue el detonante para plantearse este nuevo formato?
Tiene todo que ver. Durante el aniversario se programaron artistas como PP Arnold en Las Armas, Nick Waterhouse en Oasis y The Undertones en La López, recuperando, como decía, viejas sensaciones. Renovando energía y con un gran respaldo por parte del público, todos esos factores me animaron a lanzar un nuevo ciclo de conciertos selectos.
Me encanta colaborar con otros agentes culturales de la ciudad. Crear tejido. La buena relación de las salas de Aragón en Vivo es envidiable
El ciclo arranca en 2026 con nombres como Deadletter, Edwyn Collins, Mercury Rev o Temples. ¿Qué lectura hace de esta primera programación y qué perfil de público busca atraer?
Son cuatro citas imperdibles que dejan claro el espíritu del ciclo, abarcar artistas de diferentes estilos y en diferentes momentos de su carrera. Al englobarlos en un programa y sabiendo que la gente confía en la marca, me gustaría romper barreras generacionales, que el público joven conozca a artistas que han influenciado tantas carreras y el público más mayor se ponga al día sobre lo que se está haciendo en este momento.
En el caso de Edwyn Collins, además, se trata de una gira de despedida. ¿Qué importancia tiene para usted poder traer a Zaragoza conciertos de este nivel y carácter casi irrepetible?
El concierto de Edwyn fue uno de los detonantes. No quería dejarlo pasar,es un artista inmenso con una carrera irrepetible. Creador de canciones perfectas. Alguien tenía que traer la gira a la ciudad. ¿Por qué no yo? ¿Por qué no crear un ciclo que acerque a Zaragoza a esos artistas que si no no vendrían?
Lata Gourmet traslada conciertos a espacios como la Sala López o la Sala Oasis. ¿Qué aporta este cambio de escenario respecto al formato habitual de La Lata de Bombillas?
Aforo, especificaciones técnicas… La lata de bombillas trata de cuidar al máximo el sonido, mimar a artistas y público, pero tiene unas claras limitaciones. De hecho, programa por encima de sus posibilidades. Pero hay conciertos que piden otros espacios. Además, me encanta colaborar con otros agentes culturales de la ciudad. Crear tejido. La buena relación de las salas de Aragón en Vivo es envidiable.
Me gustaría romper barreras generacionales, que el público joven conozca a artistas que han influenciado tantas carreras y el público más mayor se ponga al día sobre lo que se está haciendo en este momento
Para terminar, después de más de 26 años ya de trayectoria, ¿qué poso ha dejado en usted y en la sala aquella gran celebración del aniversario, con más de un año de conciertos especiales, y cómo ha influido en la forma de mirar hacia el futuro?
Un recuerdo imborrable. El entusiasmo con el que todas las bandas se sumaron a la celebración, cómo entendieron desde el principio que esa celebración era al mismo tiempo una reivindicación de la importancia de las salas pequeñas, fue algo maravilloso. Y la reacción del público no fue menos entusiasta agotando el papel en muchos de los conciertos. La energía que se vivió, la alegría compartida, fue algo irrepetible como supo captar Jaime Oriz en las fotos que dieron lugar a la exposición ‘Al final abrazos que puso la guinda al aniversario’. Nunca había abrazado a tantísima gente ni sido tan feliz. Desde luego ha sido un importante impulso para seguir adelante y continuar haciendo locuras.
