Seguridad Ciudadana
Los agentes de Participación Ciudadana de la Policía Nacional, en el marco del Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad en los Centros Educativos y sus Entornos, están detectando en sus actuaciones formativas una inquietud creciente trasladada por equipos directivos y docentes de distintos institutos.
Durante las charlas preventivas desarrolladas en los centros, responsables educativos han señalado un incremento en el uso de dispositivos electrónicos de vapeo entre alumnado de Educación Secundaria, especialmente a partir de segundo curso. Más allá del consumo en sí, comienza a percibirse como una práctica integrada en las dinámicas cotidianas del alumnado, que se normaliza en determinados entornos sin generar la percepción de estar incurriendo en una conducta de riesgo.
El carácter discreto de estos dispositivos, su reducido tamaño y la ausencia de humo visible facilitan su utilización incluso en espacios interiores, lo que contribuye a esa percepción de normalidad. El fenómeno deja de ser únicamente una cuestión relacionada con hábitos individuales para convertirse en un comportamiento que se inserta en las dinámicas grupales.
Uno de los efectos que más preocupa a los centros no es solo el uso de estos dispositivos, sino el aumento de conflictos que se generan cuando el profesorado recrimina esta conducta. En algunos casos, la corrección de estos comportamientos deriva en actitudes desafiantes o tensiones que afectan al clima de convivencia en el aula. La conducta deja así de ser únicamente una cuestión de salud para situarse también en el ámbito de la autoridad educativa y la gestión de la convivencia.
El fenómeno deja de ser únicamente una cuestión relacionada con hábitos individuales para convertirse en un comportamiento que se inserta en las dinámicas grupales
La normativa vigente prohíbe expresamente fumar o utilizar dispositivos susceptibles de liberar nicotina o sustancias similares en centros docentes y formativos, tanto en espacios interiores como en zonas al aire libre delimitadas. Esta prohibición incluye los dispositivos de vapeo, con independencia de que contengan o no nicotina.
El uso de estos dispositivos en espacios prohibidos constituye una infracción administrativa. Sin embargo, la experiencia muestra que la eficacia de la norma depende en gran medida de que la conducta sea percibida como problemática por quienes la realizan.
Por ello, la prevención continúa siendo la herramienta más eficaz. Anticiparse a la consolidación de estas prácticas y abordar sus implicaciones desde una perspectiva compartida entre centros, familias y agentes especializados permite intervenir antes de que el conflicto se instale en la dinámica educativa.
A través del trabajo conjunto que desarrollan los agentes de Participación Ciudadana con la comunidad educativa, se están reforzando las acciones formativas orientadas no solo a informar sobre riesgos, sino a comprender el impacto que estas conductas pueden tener en la convivencia y en el entorno escolar.
Desde la Policía Nacional se continuará impulsando esta labor preventiva junto a centros y familias, con el objetivo de favorecer entornos educativos seguros, reforzar la convivencia y anticiparse a situaciones que puedan derivar en conflictos evitables.
+(34) 669 817 249 / +(34) 876 643 011