Zaragoza impulsa comunidades energéticas en los barrios rurales con la cesión de cubiertas municipales para placas solares
El Ayuntamiento inicia los trámites de concesión directa para que entidades ciudadanas sin ánimo de lucro generen su propia electricidad, abaratando la factura y reduciendo las emisiones
La Cartuja Baja, Peñaflor y Juslibol serán los primeros en beneficiarse de esta medida, que transformará las cubiertas de pabellones y centros cívicos en motores de energía renovable
Las nuevas infraestructuras fotovoltaicas impulsarán el dinamismo de los barrios rurales y garantizarán un acceso sencillo y democrático a una energía limpia, moderna y asequible
El Ayuntamiento de Zaragoza da un paso definitivo hacia la transición verde y el fomento del autoconsumo energético vecinal con el inicio del expediente para ceder el uso de las cubiertas de varios edificios municipales en los barrios rurales de la capital aragonesa. En concreto, esta ambiciosa medida beneficiará de forma directa a las comunidades energéticas constituidas en La Cartuja Baja, Peñaflor y Juslibol, las cuales habían formalizado solicitudes para que se les permitiera utilizar las cubiertas de equipamientos municipales con el fin de llevar a cabo la instalación de placas fotovoltaicas destinadas al autoconsumo de los vecinos.
Esta iniciativa tiene como objetivo principal mejorar la eficiencia energética del vecindario y avanzar con paso firme hacia la consolidación de un entorno mucho más sostenible y respetuoso con el medio ambiente. Mediante un decreto firmado recientemente por Víctor Serrano, consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda del Ayuntamiento de Zaragoza, se ha ordenado el inicio del correspondiente trámite de adjudicación directa de la concesión demanial de uso privativo de estos espacios públicos. De este modo, los edificios que albergarán las nuevas infraestructuras solares serán el Pabellón Deportivo Alejandro Pérez Blanque situado en La Cartuja Baja, el Pabellón Deportivo Eduardo Espiau Ramírez en Peñaflor y el Centro Cívico de Juslibol.
Víctor Serrano, ha querido poner en valor «la firme y decidida apuesta del actual equipo de Gobierno por el desarrollo de políticas sostenibles de energía» y por el acompañamiento continuo a las iniciativas que nacen desde la propia base ciudadana. «Nuestra apuesta por las políticas sostenibles de energía es decidida y transversal, y creemos que las administraciones debemos estar siempre al lado del ciudadano facilitando las herramientas necesarias para la el apoyo energético y medioambiental; por ello, el acompañamiento a los proyectos vecinales en los barrios rurales resulta fundamental, puesto que estos entornos son pieza clave y un auténtico motor de dinamismo en el día a día de nuestra ciudad», ha señalado el consejero, destacando la gran vitalidad y el papel vertebrador que tienen estas zonas en el desarrollo global de Zaragoza.
RESPALDO A LA INICIATIVA VECINAL
Las solicitudes para el uso de estos espacios han sido formuladas por las propias comunidades energéticas, las cuales actúan como entidades sin ánimo de lucro amparadas por la normativa europea y nacional. El propósito de estas agrupaciones es fomentar la participación directa de la ciudadanía en el sector energético para garantizar así el acceso a una energía que sea asequible, segura, sostenible y moderna para todas las personas.
La figura legal de la adjudicación directa empleada por el consistorio para hacer realidad este proyecto se fundamenta jurídicamente en el «marcado interés público y social de la actuación». Al tratarse de entidades que buscan proporcionar beneficios medioambientales, económicos o sociales a sus vecinos o a las zonas locales donde operan, en lugar de perseguir ganancias puramente financieras, la ley permite tramitar esta cesión directa de los inmuebles por ser necesarios para el cumplimiento de una función de claro servicio público y de interés general.
Con la encomienda realizada a la Oficina Jurídico Técnica para la formación del expediente, el Gobierno de Zaragoza será el órgano competente final que acordará esta concesión demanial, apoyando «un modelo energético descentralizado en el que los vecinos se convierten en los auténticos protagonistas de la generación y el consumo de fuentes renovables», ha explicado Serrano.
Una vez formalizada la cesión de estos espacios públicos, el proceso continuará con la fase de ejecución técnica, donde las comunidades energéticas deberán redactar los proyectos definitivos y proceder a la instalación física de los paneles fotovoltaicos. Esta etapa resulta fundamental, ya que implica una estrecha coordinación con las compañías distribuidoras de electricidad para volcar a la red los excedentes y garantizar una conexión segura y eficiente.
«La energía solar generada en las cubiertas de estos pabellones y centros cívicos municipales se repartirá de forma virtual entre los vecinos y pequeños comercios asociados que se encuentren situados dentro del radio legal de proximidad establecido por la normativa vigente, que actualmente permite compartir energía hasta a dos kilómetros de distancia desde el punto de generación», ha recordado Serrano. De este modo, los participantes podrán «consumir electricidad renovable en tiempo real durante las horas de sol, optimizando el uso de las infraestructuras urbanas ya existentes sin necesidad de ocupar nuevos terrenos naturales y logrando una reducción muy notable en sus facturas de la luz», ha apuntado el consejero municipal.
El desarrollo de estas comunidades de autoconsumo no es solo un proceso técnico, sino también un profundo ejercicio de participación y cohesión vecinal que requiere de una organización constante. La constitución de estos grupos se basa en un modelo participativo donde los propios habitantes de los barrios rurales celebran asambleas, debaten y deciden de manera conjunta cómo gestionar sus recursos energéticos.
Para formar parte de la iniciativa, los vecinos suelen aportar una pequeña cuota inicial que les otorga el derecho a disfrutar de un porcentaje proporcional de la energía producida por la instalación municipal. «Además, este enfoque cooperativo y solidario se ha convertido en una herramienta muy eficaz para combatir la pobreza energética, dado que estas asociaciones vecinales tienen la capacidad de reservar una parte de los kilovatios generados para destinarlos a familias en situación de vulnerabilidad económica, integrando así una valiosa labor social que complementa a la perfección las políticas de bienestar del consistorio zaragozano», ha recordado Serrano.
«El éxito en la implantación de estos proyectos pioneros en La Cartuja Baja, Peñaflor y Juslibol servirá como un modelo de referencia y un campo de pruebas inmejorable para futuras expansiones en el resto del término municipal», ha valorado Víctor Serrano.
A nivel estratégico y medioambiental, la progresiva puesta en marcha de esta red descentralizada de instalaciones fotovoltaicas de kilómetro cero evitará la emisión a la atmósfera de cientos de toneladas de gases de efecto invernadero cada año. «Con este despliegue paulatino, la capital aragonesa no solo empodera a sus ciudadanos en la gestión de sus recursos, sino que consolida su compromiso firme y avanza decididamente en su ambiciosa meta de convertirse en una ciudad climáticamente neutra», ha remarcado el consejero.
ZARAGOZA SOSTENIBLE
«El compromiso del Ayuntamiento de Zaragoza con la sostenibilidad y la eficiencia energética trasciende la iniciativa impulsada en los barrios rurales, enmarcándose en una ambiciosa estrategia global para convertir los distintos edificios de titularidad pública en auténticos motores de generación verde», ha recordado Víctor Serrano. Prueba de ello es la adjudicación de un importante proyecto que permitirá la instalación y explotación de placas fotovoltaicas en 18 equipamientos municipales y pabellones distribuidos por toda la ciudad. Mediante el despliegue de estos sistemas de autoconsumo, el consistorio no solo logra que las instalaciones consuman la energía limpia que ellas mismas producen, sino que el coste energético de cada edificio se reducirá a la mitad.
Esto se traducirá en un notable alivio para las arcas municipales, ya que se prevé alcanzar un ahorro de unos 3 millones de euros en la factura de la luz durante los 15 años de vigencia que tiene estipulados el contrato. Además, la adjudicación de esta concesión, cuyo presupuesto base de licitación superó los 2,5 millones de euros, contempla que los hogares o comercios ubicados en las cercanías de los pabellones también puedan beneficiarse de la instalación actuando como consumidores secundarios.
En esta misma línea de actuación, el Gobierno municipal ya avanza en los trámites para replicar y ampliar este exitoso modelo a través de un gran contrato destinado a ejecutar esta actividad en las azoteas de treinta y nueve colegios públicos de la capital aragonesa. Este inminente proyecto sacará a licitación el despliegue de más de 9.600 paneles solares, conformando la que será la mayor red de autoconsumo solar municipal en centros educativos de toda España.
Con un presupuesto máximo de licitación fijado en 6,4 millones de euros y un modelo a 15 años vista, el objetivo no es solo abastecer a los colegios con electricidad renovable en horario lectivo, sino poder compartir los excedentes producidos durante los fines de semana y periodos no laborables con aquellos vecinos que residan en un radio de hasta cinco kilómetros. La envergadura de esta nueva infraestructura medioambiental supondrá un impacto sumamente positivo en el entorno urbano, puesto que los paneles evitarán la emisión a la atmósfera de más de mil toneladas de dióxido de carbono cada año.
«Todas estas políticas transversales consolidan a Zaragoza como un referente indiscutible en la integración de soluciones renovables y en la modernización de sus espacios públicos», ha explicado Serrano. La transformación progresiva de los tejados de los colegios, los pabellones deportivos y las dependencias administrativas en pequeñas centrales fotovoltaicas demuestra que «es plenamente viable conjugar el ahorro económico de las arcas municipales con la lucha activa contra el cambio climático», ha recordado el consejero.
A través del impulso constante a la eficiencia energética y la promoción de un autoconsumo compartido a gran escala, la ciudad avanza con paso firme hacia su descarbonización. De este modo, la administración consolida un auténtico patrimonio verde y un modelo urbano sostenible, asegurando que en el futuro la propia ciudad siga aprovechando toda esta energía limpia generada por las placas solares.
