Moyuela y Azuara reivindican sus cuevas como patrimonio vivo y espacio de creación en las I Jornadas Trogloditas Contemporáneas
Del 3 al 5 de julio con visitas, música, teatro de sombras, charlas, talleres y proyecciones en cuevas, viviendas y bodegas
Moyuela y Azuara celebran esta semana las I Jornadas Trogloditas Contemporáneas. La cita tendrá lugar del 3 al 5 de julio bajo el título “Cuevas, viviendas y bodegas como patrimonio vivo y motor rural”. Esta primera edición está organizada por los Ayuntamientos de Moyuela y Azuara, con el impulso de ARCUMO, Asociación para la Recuperación de las Cuevas de Moyuela, Arbir Malena y AVIROMA. La iniciativa cuenta además con financiación de ADECOBEL a través de la línea LEADER.
Las jornadas nacen con el objetivo de situar la arquitectura excavada en el centro de la vida cultural, social y patrimonial. Durante tres días, cuevas, viviendas y bodegas acogerán visitas guiadas, conversaciones sobre arquitectura, música, teatro de sombras, cerámica, talleres y proyecciones. La propuesta busca abrir nuevas miradas sobre un patrimonio profundamente ligado a la memoria de Moyuela y Azuara y mostrar su capacidad para generar experiencias culturales, activar el territorio y reforzar el vínculo de la población con su entorno.
Una intervención cerámica para simbolizar la unión entre Moyuela y Azuara
La primera edición llega con una acción artística de especial valor simbólico: SABVIA, una intervención cerámica creada por el artista Juan Fanlo en el marco de las Primeras Jornadas Trogloditas Contemporáneas. La obra nace con la intención de poner en valor el trabajo que están realizando distintas personas de Azuara y Moyuela para recuperar las historias acontecidas en sus cuevas.
El pasado domingo 14 de junio comenzaron los trabajos para picar la cueva que unirá simbólicamente ambos pueblos a través de una instalación cerámica. La intervención representa una cañería-raíz que nace en la Cueva del Tabaco, en Azuara, recorre parte de su interior y desaparece para surgir en el techo de otra cueva en Moyuela, sobre el trujal de la Cueva del Vino. Allí, la pieza deja ver formas acuosas de un rojo brillante, como una savia que florece desde la arquitectura excavada. La obra no plantea un significado cerrado, sino que invita a pensar en conceptos como la unión, la comunicación, la transmisión, la savia, la sangre, el esfuerzo o la pasión. De este modo, convierte la cueva en soporte artístico y en metáfora de la conexión entre territorios, memorias compartidas y futuro común.
Juan Fanlo, licenciado en Bellas Artes. ceramista de segunda generación y miembro del comité artístico de CERCO, entiende la cerámica como un arte total, desarrollando proyectos de land art, escultura de gran formato y cerámica mural. Desde su Estudio Creativo de Cerámica La CoCoNa, en Muel, combina la creación artística con la producción artesana y la divulgación de este antiguo oficio del barro. Su incorporación al programa refuerza una de las ideas centrales de las jornadas: la capacidad de las cuevas para dialogar con la creación contemporánea y para seguir generando nuevos relatos desde el propio territorio.
Un patrimonio excavado en la tierra y en la memoria
Las cuevas de Moyuela y Azuara comparten una poderosa capacidad para explicar la historia de sus comunidades, aunque lo hacen desde recorridos distintos. En ambos municipios, estos espacios forman parte de la memoria colectiva y de una forma de vida ligada al territorio.
En Moyuela, el conjunto de casas cueva y bodegas constituye uno de los patrimonios etnográficos más singulares de la Comarca Campo de Belchite. Excavadas en los cabezos que rodean el casco urbano, estas construcciones surgieron vinculadas a la necesidad de vivienda, al almacenamiento del vino y a los usos cotidianos del mundo agrícola y ganadero. Con el tiempo, muchas han seguido utilizándose como viviendas, bodegas o espacios de encuentro. En Azuara, las cuevas conservan además una intensa huella histórica y social. Durante la Guerra Civil llegaron a ser refugio para buena parte de la población ante los bombardeos y, más adelante, siguieron funcionando como lugares de reunión, celebración y elaboración del vino.
La singularidad de Moyuela y Azuara permite abordar este legado desde dos realidades. Moyuela cuenta con más de 550 cuevas catalogadas, mientras que Azuara conserva un conjunto de cuevas diseminadas fuera del casco urbano. Esta diferencia aporta una fisonomía propia y amplía la mirada sobre las formas de habitar, conservar y activar estos espacios.
Mirar las cuevas desde la arquitectura, la cultura y la experiencia
Uno de los ejes de las jornadas será la generación de conocimiento en torno a la arquitectura excavada y sus posibilidades contemporáneas. El programa incluye visitas guiadas a las cuevas de Moyuela el viernes 3 de julio, entre las 16.30 y las 18.30 horas, con salidas cada 30 minutos desde el Bar el Cordonero y reserva previa. La propuesta permitirá acercarse sobre el terreno a este patrimonio, comprender mejor su singularidad y conocer sus usos históricos.
La dimensión divulgativa continuará el sábado 4 de julio en Azuara con una mesa redonda sobre experiencias en torno a las cuevas desde la vivienda, la cultura y el turismo. La sesión se celebrará a las 12.00 horas en la Cueva del Tabaco y contará con la participación de Manuel Pérez Corzán, Dulce Jiménez, de Hábitat Troglodita Almagruz, y Tomás García Píriz, director de la Cátedra Institucional de Arquitectura Excavada y Paisaje Cultural de la Universidad de Granada. Ya por la tarde, a las 16.30 horas, la Cueva de los Roche acogerá la charla “Arquitectura negativa, naturalmente bioconstrucción”.
El domingo 5 de julio, la programación regresará a Moyuela con la proyección de vídeos y recreaciones sobre las cuevas de la localidad y la ermita de Santa María de Allende. La actividad tendrá lugar a las 13.00 horas en el Centro Social y cerrará el encuentro ampliando la mirada sobre este patrimonio desde la interpretación audiovisual y el relato compartido.
Música, teatro de sombras y cerámica en espacios excavados
Junto a la dimensión divulgativa, las jornadas también quieren explorar la capacidad de las cuevas como espacios para la creación contemporánea. El viernes 3 de julio, a las 20.15 horas, el mirador de las cuevas de Moyuela acogerá el concierto de Juan Pinilla, “De cueva a cueva. De Granada a Moyuela”. La propuesta establece un diálogo entre dos territorios unidos por la arquitectura troglodita y convierte la música en un puente entre paisajes, memorias y tradiciones populares.
El sábado 4 de julio, a las 19.30 horas, la Cueva del Tabaco será escenario de “Roma Umbra”, un espectáculo de teatro de sombras en cueva a cargo de Valeria Guglietti, también con reserva previa. La elección de este formato conecta con el Mito de la Caverna de Platón y con la relación entre sombras, percepción y espacio excavado. El espectáculo refuerza así el vínculo entre el lugar que lo acoge, la memoria de estos espacios y la experiencia del público.
En esa misma línea se sitúa el taller de acercamiento a la arcilla que impartirá Recreando Estudio Creativo el domingo 5 de julio a las 11.00 horas en el Centro Social de Moyuela. La actividad requerirá reserva previa y refuerza el vínculo entre materia, territorio y comunidad.
Una primera edición con vocación de continuidad
Otro de los valores de esta primera edición es su capacidad para implicar al territorio y hacer partícipes a quienes conviven con este patrimonio. La cita está dirigida en primer lugar a las vecinas y vecinos de Moyuela y Azuara, pero también quiere atraer a habitantes de otras localidades que conservan conjuntos de cuevas y que pueden encontrar aquí un espacio de intercambio de experiencias, ideas y posibilidades de futuro.
La colaboración entre municipios es uno de los ejes de la propuesta. Las jornadas abren una ventana al conocimiento del patrimonio troglodita, refuerzan el trabajo entre pueblos y ponen en valor la labor de las asociaciones locales que, desde hace años, trabajan en la recuperación, conservación y activación de estos espacios. También nacen de la voluntad de unir esfuerzos para ampliar logros, compartir experiencias y dar mayor alcance a este patrimonio.
Esa unión se expresa de forma simbólica en la instalación de Juan Fanlo, que enlaza ambos pueblos a través de una pieza concebida como raíz, recorrido y florecimiento compartido. Las jornadas están organizadas por los Ayuntamientos de Moyuela y Azuara, con el impulso de ARCUMO, Asociación para la Recuperación de las Cuevas de Moyuela, Arbir Malena y AVIROMA. La iniciativa cuenta con financiación de ADECOBEL a través de la línea LEADER.
