Ana López Trenco: “En ASAPME luchamos contra los prejuicios y disponemos de una amplia red de dispositivos de salud mental”
Ana López Trenco
Directora Gerente de ASAPME Aragón
Desde 1984, ASAPME Aragón trabaja por los derechos y la atención en salud mental, acompañando cada año a más de 2.100 personas y combatiendo el estigma en una sociedad donde aún quedan prejuicios por derribar. Su labor es clave para mejorar la calidad de vida y la inclusión social de quienes más lo necesitan.
Para quienes aún no conozcan su labor, ¿qué es ASAPME Aragón y cuál es su misión principal dentro del ámbito de la salud mental en Aragón?
Nacimos en 1984, de la mano de familiares con el fin de defender los derechos de la ciudanía que sufre un trastorno mental, tanto en el ámbito sanitario como social, siendo piedra de toque de una sociedad y administraciones públicas que históricamente han dado la espalda a quienes han sufrido enfermedades como la depresión, la esquizofrenia, el trastorno bipolar, etc. Luchamos contra los prejuicios y disponemos de una amplia red de dispositivos de salud mental.
¿Con cuántos profesionales cuenta actualmente la entidad y a cuántas personas atienden aproximadamente cada año?
Hoy somos un equipo de 90 expertos entre los que contamos con 1 médico psiquiatra y profesionales de la psicología, trabajo social, educación social, terapia ocupacional, asistentes personales, juristas, etc., que proporcionan terapia y atención a más de 2.100 personas afectadas al año. No obstante, hemos tenido impacto en otras 2.500 personas que han acudido a nuestros cursos de formación, charlas divulgativas y el programa Zaragoza + Humana. A ellos, debemos sumar 1.710 personas asociadas.
ASAPME Aragón lleva años trabajando en la atención, acompañamiento y sensibilización en salud mental. ¿Cuáles son hoy sus principales líneas de actuación?
Disponemos de una cartera de servicios que ofrece tratamiento especializado, con un gabinete de psiquiatría y psicología tanto en población adulta como infantojuvenil, al que puede acudir cualquier persona que padezca un problema de salud mental, desde problemas adaptativos a enfermedades graves.
La atención a sus familias tiene una relevancia especial, ya que los programas de psicoeducación contribuyen a prevenir el síndrome del cuidador y mejorar el clima familiar. Con el programa de asistentes personales fomentamos la autonomía en el domicilio o en centros institucionalizados y con los programas de orientación laboral estamos consiguiendo la tan añorada inserción laboral.
Nuestro centro de día en rehabilitación psicosocial ofrece casi 30 actividades terapéuticas diferentes y a través de nuestro departamento de participación trabajamos el empoderamiento del colectivo y su participación en la comunidad. Cada día tiene más relevancia el departamento de formación en el ámbito de la salud mental, el bienestar emocional y la prevención de riesgos psicosociales, tanto en empresas como en la comunidad educativa.
Le entrevistamos hace más de cinco años. Desde entonces, ¿cómo cree que ha cambiado la percepción social de la salud mental en la sociedad aragonesa?
Hemos pasado de ser un tema tabú a ser considerado uno de los problemas más acuciantes de la sociedad actual. Hoy no se tiene duda de la importancia que la salud mental tiene en nuestro bienestar, en la salud general, en la productividad, en el aprendizaje, en nuestras relaciones sociales, en la calidad de vida y en los años vividos. El foco está puesto en el problema, lo que no se proporcionan son las herramientas y los profesionales suficientes para solucionarlo.
¿Cree que ese cambio es real y profundo o todavía persisten estigmas importantes en torno a los trastornos mentales?
Es muy pertinente esta pregunta, ya que ha habido un cambio profundo, pero hacia aspectos muy concretos que afectan al malestar emocional y trastornos adaptativos, como las depresiones reactivas. Sin embargo, persiste el estigma frente a los trastornos mentales graves como las psicosis o la depresión mayor.
En su experiencia diaria, ¿qué tipo de trastornos o problemas de salud mental son los más habituales?
Los trastornos de ansiedad y depresiones reactivas son los más frecuentes, aunque afortunadamente no son las más graves y responden bien al tratamiento. Son muy frecuentes los trastornos de personalidad, trastornos depresivos y psicosis.
¿Han detectado un aumento o cambio en los perfiles de las personas que acuden a ASAPME Aragón en los últimos años?
Cada día acuden personas más jóvenes y con menos nivel de deterioro ya que intervenimos antes de una cronificación. Es muy preocupante el alto nivel de población infantil que atendemos, siendo la que hemos experimentado un mayor crecimiento de atención.
Es muy preocupante el alto nivel de población infantil que atendemos, siendo la que hemos experimentado un mayor crecimiento de atención
Más allá de la atención directa, ¿qué papel juega la prevención y la educación en salud mental dentro de su trabajo?
Para nuestro equipo son fundamentales ambos aspectos. La prevención nos permite actuar sobre factores desencadenantes externos como son el aislamiento social, la soledad no deseada, el acoso escolar, el consumo de tóxicos o la adición comportamental (como puede ser el abuso de pantallas). Para ello disponemos de recursos como son los programas de Zaragoza + Humana que van dirigidos a la población general y que actúan fomentando hábitos saludables, uso de la cultura (literatura, cine, artes plásticas…), actividad física, etc., bajo el parámetro de las ciudades 15 minutos, ya que las acercamos a los barrios.
En cuanto a la educación es nuestra mejor herramienta preventiva, ya que disponemos de un amplio arsenal educativo para la salud como higiene del sueño, psicoeducación, habilidades sociales, soft skills, convivencia, resolución de conflictos, gestión del estrés, habilidades directivas, etc. Cada día son más los coles y las empresas que contratan nuestros programas formativos que a menudo están financiados por FUNDAE o por patrocinadores.
Desde ASAPME Aragón, ¿qué principales demandas o reclamaciones trasladan tanto a la sociedad como a los poderes públicos?
Para nuestros asociados es fundamental eliminar prejuicios y el estigma. La exclusión social es tan dañina como la propia sintomatología.
Por otra parte, hacemos mucho hincapié en que la sociedad general otorgue importancia al autociudado. Comenzar por la higiene del sueño, tan descuidada, los hábitos de vida saludables, mantener unas buenas relaciones personales y una buena autoestima, son factores de protección.
Frente a las administraciones públicas, reclamamos una mayor inversión en profesionales y recursos terapéuticos y de inclusión socio laboral, aumentando las plazas para personas con problemas de salud mental en oposiciones a funcionariado. También pedimos mayor inversión en investigación epidemiológica, terapéutica farmacológica y en tecnología sanitaria, que incluye modelos de intervención, mejoras diagnósticas y terapias de tercera generación.
Además, reclamamos mayor nivel de participación en la toma de decisiones en todo aquello que afecte a su salud.
Persiste el estigma frente a los trastornos mentales graves como las psicosis o la depresión mayor
Para terminar, ¿qué mensaje le gustaría lanzar a aquellas personas que pueden estar atravesando un problema de salud mental pero aún no han dado el paso de pedir ayuda?
Cuando alguien está en el pozo negro se tiene una forma muy poco convencional de pedir ayuda. El cuerpo envía más señales que palabras, como la posición corporal, el rictus de tristeza o de irritación, el insomnio o la somnolencia excesiva, el cansancio, la inapetencia, el llanto… Por ello, la proactividad tiene que venir de quien está al lado y ofrecerle soporte, a través de la presencia y de la escucha. Enviémosle este mensaje: ¡No estás solo, cuenta con mi comprensión y apoyo! Si esto no es suficiente, es el momento en el que pedir ayuda profesional.
Apliquemos la recomendación de Mario Benedetti: “Qué bien nos vendría un abrazo que nos acomode un poco, que nos haga ver que no estamos tan solos, ni tan locos, ni tan rotos”.
