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Díaz compromete una senda expansiva para la financiación de la Universidad de Zaragoza que cubra a medio plazo el gasto ordinario del campus

Acompañada por el rector José Antonio Mayoral, la consejera participó en la celebración de San Braulio, patrón de la institución académica. En su intervención, reivindicó el papel de la universidad como salvaguarda del conocimiento, ascensor social y llave para frenar la pandemia desde la investigación

“La universidad es salvaguarda del conocimiento en tiempos convulsos, la herramienta que habilita a toda una generación para adaptarse a los cambios, el ascensor social hacia la igualdad de oportunidades que no puede perderse en tiempos de crisis, y la llave que, desde la investigación, nos está permitiendo curar la pandemia y paliar sus efectos”. Con estas palabras, destacó el viernes la consejera de Ciencia y Universidad, Maru Díaz, el relevante papel desempeñado por la institución académica en el último año, desde que la Covid “irrumpió y desgarró toda nuestra normalidad”.

Durante el acto de celebración de San Braulio, patrón de la Universidad de Zaragoza, la responsable autonómica reivindicó el trabajo llevado a cabo por el campus en su año más difícil, con la rápida adaptación a la docencia híbrida, la investigación desarrollada desde sus centros e institutos y su papel más social para no dejar a nadie atrás. Y lo hizo citando a Aristóteles, al resumir que “la educación es un ornamento en la prosperidad, y un refugio en la adversidad”.

En su discurso -y junto al rector José Antonio Mayoral y su nuevo equipo- puso además en valor el apoyo institucional del Ejecutivo aragonés al campus para mantener la calidad de la oferta académica y de investigación, que se ha materializado con una aportación extra de 8,2 millones adicionales para hacer frente a las consecuencias de la Covid y la mayor subida en la historia en la transferencia autonómica, hasta alcanzar un montante global de 182,3 millones.

Pero en este “día de encuentro y reflexión”, como es San Braulio, la consejera quiso hablar también de futuro y dejar patente la apuesta del Gobierno autonómico por la universidad pública aragonesa.

A este respecto, habló sobre el nuevo contrato programa 2022-2026 que ya negocian el campus con el Departamento y que será “expansivo”.

La vocación del Ejecutivo es tenerlo listo para el verano y Díaz confirmó el objetivo compartido con el rectorado de aumentar la transferencia básica con un horizonte a cinco años, al objeto de “acercarse a la meta de sufragar el gasto corriente de la universidad, como se hace con los centros de educación obligatoria”.

Además, se comprometió a recuperar una partida importante para infraestructuras, una vez que la reforma de Filosofía y Letras avanza a buen ritmo, con una inversión este año de 8,6 millones de euros y cuyo estreno se mantiene para el curso 2022-2023.

Entre las mejoras más urgentes, citó por ejemplo la Facultad de Medicina o el edificio del CEQMA.

Asimismo, anunció la presentación en los próximos días de la nueva programación universitaria para los cuatro años venideros. Según afirmó, la nueva ordenación persigue desarrollar el modelo de universidad comprometida con la sociedad, amable, abierta a la ciudadanía en su diversidad; verde, en el respeto del medio ambiente y el fomento de una vida saludable y digital, al tiempo que se sigue potenciando la calidad, tanto en el ámbito docente como en el de la actividad investigadora y de la gestión.

Díaz se refirió también a la oportunidad que supone la llegada de fondos europeos para la Universidad, y no sólo como espacio receptor, sino como centro estratégico para su captación y validación científica.

Y se mostró convencida de que Aragón podrá competir a buen nivel en las distintas convocatorias de investigación que lance el Ministerio de Ciencia, dado la calidad de nuestros investigadores, y esperanzada en que tenga también un hueco en la financiación estatal para rehabilitación y digitalización.

Durante el acto, la consejera felicitó a los alumnos que han sido distinguidos con los Premios a la excelencia en el rendimiento académico y con los de Fin de Carrera, y tuvo palabras también para el personal jubilado de la comunidad universitaria, al que se rindió homenaje, y para todos aquellos que lamentablemente ya no están.

Este año, la alocución corrió a cargo de la profesora de la Facultad de Economía y Empresa, Natividad Blasco de las Heras, que versó sobre ‘Los mercados financieros en el siglo XXI: infaxicación, intereses negativos y criptoactivos’.

 

Fuente: Gobierno de Aragón

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