El Auditorio de Zaragoza presenta por primera vez de manera conjunta la imagen de sus tres grandes ciclos con obra de Julia Dorado
El Auditorio de Zaragoza presenta por primera vez la imagen conjunta de sus tres grandes programas musicales anuales: Temporada de Grandes Conciertos, Ciclo de Solistas Pilar Bayona y el Ciclo de Introducción a la Música
La destacada pintora se suma a la nómina de artistas plásticos por la que ha apostado el consistorio zaragozano
El arte y la música comparten la capacidad de generar experiencias emocionales a través de lenguajes distintos. La abstracción pictórica, en este contexto, se convierte en una vía para trasladar al plano visual la complejidad, el ritmo y la sensibilidad de la creación musical. Bajo esta premisa, el Ayuntamiento de Zaragoza presenta por primera vez en su historia la imagen gráfica conjunta de los tres grandes ciclos del Auditorio de Zaragoza Princesa Leonor la Temporada de Grandes Conciertos 2026-2027, el Ciclo de Introducción a la Música 2027 y el Ciclo de Grandes Solistas Pilar Bayona 2027.
Se trata de un hito en la estrategia de comunicación de la institución, que consolida su apuesta por integrar arte contemporáneo y música en un mismo relato y diálogo visual para generar una experiencia más completa, profunda y significativa para el público. En esta ocasión, la artista y pintora Julia Dorado (Zaragoza, 1941) ha sido la encargada de generar este universo visual. La obra de Dorado ha sido adaptada por los diseñadores gráficos Fernando Lasheras y José Luis Lizano.
La consejera de Cultura, Educación y Turismo, Sara Fernández y el director artístico del Auditorio, Miguel Ángel Tapia, han presentado junto a la artista el nuevo universo visual en la sede de la Asociación de Periodistas de Aragón donde precisamente Julia Dorado expone una serie de pinturas en la muestra ‘»Felices Sueños» en la actualidad.
Esta línea se inició hace dos años con la incorporación del artista Jorge Gay (autor de las pinturas ubicadas en la sala de prensa del Auditorio y que se eligió como imagen de conmemoración del 30 aniversario del espacio cultural), continuó con Pepe Cerdá y alcanza ahora un nuevo nivel con la propuesta de la artista aragonesa Julia Dorado, cuya obra articula por primera vez de forma simultánea la identidad de los tres ciclos.
Con más de seis décadas de trayectoria, Julia Dorado desarrolla un lenguaje abstracto profundamente ligado al gesto, al color y a la emoción. Su pintura, abierta y no narrativa, conecta de forma natural con la experiencia musical al sugerir atmósferas, ritmos y tensiones sin imponer un significado cerrado, generando un espacio de interpretación compartida con el espectador.
Para esta edición, se ha seleccionado una obra específica para cada ciclo, atendiendo tanto a su público objetivo como a su identidad conceptual. Para la Temporada de Grandes Conciertos se ha seleccionado la obra Sección áurea (detalle, acrílico sobre lienzo) que se caracteriza por una composición estructurada y equilibrada, donde la materia pictórica adquiere protagonismo a través de pinceladas densas y contrastes de luz y sombra. Su lenguaje visual remite a la arquitectura interna de la música sinfónica: compleja, expansiva y profundamente emocional. La riqueza cromática y la contundencia del gesto evocan la amplitud del repertorio orquestal y la tensión de la dirección, que al mismo tiempo transmiten una sensación de solidez, tradición y excelencia artística propia del ciclo.
Para representar el Ciclo de Introducción a la Música se ha escogido la obra Colorear el espacio (serie de anilinas sobre papel), que introduce un registro completamente distinto, basado en la ligereza, la transparencia y la luminosidad. Las manchas de color, más abiertas y fluidas, generan composiciones dinámicas que sugieren movimiento y progresión. Esta obra traduce visualmente la idea de descubrimiento y acceso, con un lenguaje amable y vibrante que invita a la exploración, reflejando el carácter pedagógico y accesible del ciclo; así como esa luminosidad propia de una mañana de domingo, momento en el que se celebran estos conciertos.
Por último el Ciclo de Grandes Solistas Pilar Bayona estará representado por El grito (monotipo serigráfico sobre tablero de fibras), que plantea una composición más contenida y focalizada, en la que el protagonismo recae en un núcleo de energía visual intenso. La obra concentra la mirada en un gesto expresivo que transmite tensión, introspección y profundidad emocional. El uso del vacío y la economía de elementos refuerzan esa sensación de intimidad, en consonancia con la experiencia del recital solista, donde la interpretación individual se convierte en el eje central.
La diferenciación de las tres imágenes mediante recursos cromáticos, tipográficos y compositivos permite construir un sistema visual coherente y reconocible, capaz de reflejar la diversidad de públicos y experiencias musicales que conviven en el Auditorio. Más allá de una decisión estética, esta propuesta supone una toma de posición cultural: entender la imagen como un elemento activo de mediación que no ilustra la música, sino que la acompaña desde la emoción y la abstracción. En un entorno cultural cada vez más saturado de estímulos, la obra de Julia Dorado ofrece un lenguaje visual que invita a la pausa, a la interpretación y a la conexión sensorial.
Fuente: Ayuntamiento de Zaragoza
