Zaragoza continúa reforzando los tratamientos preventivos contra la procesionaria para seguir reduciendo su incidencia
En los últimos años, las condiciones climáticas han adelantado la presencia de bolsones, que desde el mes de diciembre siendo retirados por técnicos del servicio de Infraestructura Verde
La puesta en marcha de protocolos de actuación está obteniendo los objetivos marcados y se ha constatado un descenso de la incidencia de la plaga en Zaragoza
La Estrategia de Sanidad Vegetal municipal incluye además la instalación de trampas o el tratamiento fitosanitario en los ejemplares ubicados en zonas más sensibles en los que se trabaja desde otoño
El Ayuntamiento de Zaragoza continúa reforzando la aplicación de los tratamientos preventivos contra la presencia de procesionaria en parques y zonas verdes. Para ello se desarrolla una Estrategia de Sanidad Vegetal integral que a lo largo de los últimos tres años ha permitido reducir drásticamente la presencia de estas orugas en los parques y zonas verdes de la ciudad.
La Thaumetopea pityocampa, conocida como la procesionaria del pino, es un insecto que afecta a diversas especies de coníferas. En concreto, se trata de un lepidóptero autóctono cuyo desarrollo, que suele coincidir con los meses de febrero a abril. El objetivo principal de la gestión que se lleva a cabo es evitar que las orugas lleguen al suelo, una gestión que requiere la combinación de métodos sostenibles alineados con la normativa ambiental vigente.
El ciclo biológico de este insecto está íntimamente relacionado con las temperaturas, esto hace que su presencia pueda fluctuar enormemente en años consecutivos. Hay que tener en cuenta que dentro del patrimonio natural de Zaragoza se encuentran más de 3.000 hectáreas forestales con presencia de pinos, así como 15.829 ejemplares del género pinus en el entorno urbano. Concretamente, 4.633 ejemplares en arbolado en calles y 11.196 en zonas verdes.
Este invierno ha vuelto a adelantarse la presencia de los primeros ejemplares de procesionaria en los pinos. Por ello el Servicio de Infraestructura Verde ha adelantado las labores de retirada de nidos, empezando este año a mitad del mes de diciembre.
¿CÓMO SE ESTÁ CONTROLANDO LA PROCESIONARIA?
En cumplimiento con las normativas europeas y nacionales, se aplica un control sostenible, sin impacto negativo en la biodiversidad:
• Retirada manual de bolsones en invierno para minimizar riesgos. En los meses entre diciembre–febrero de este año se han retirado 1.550 nidos. Se trata de una cifra similar a la de años anteriores.
• Fomento de aves insectívoras y murciélagos, depredadores naturales de la procesionaria. Se han instalado cajas-nido (más de 80 en parques urbanos) con el fin de fijar la población de aves que se alimentan de las larvas de la procesionaria del pino (carbonero, herrerillo, mirlo, cuco, abubilla, etc.) y de mamíferos como el murciélago.
• Trampas de feromonas para reducir la reproducción. En verano (J, JL, AG y S) se lleva a cabo la instalación de más de 100 trampas repartidas estratégicamente que contribuye a reducir la población y ayuda a planificar los trabajos de control de la plaga posteriores con datos que nos permiten estimar donde habrá mayor presencia de bolsones.
• Endoterapia vegetal, en los meses de septiembre – octubre se aplica endoterapia a más de 600 ejemplares ubicados en edificios municipales con usuarios vulnerables, especialmente en colegios. Se trata de un tratamiento sistémico sin afecciones al medio ambiente que evita la presencia de procesionaria.
• Colocación de anillos de captura en los troncos de más de 50 ejemplares de pinos no accesibles mediante plataforma con posible presencia de procesionaria en zonas con población vulnerable.
• En zonas verdes donde confluyen un elevado número de pinos y la presencia de mascotas se han instalado carteles de aviso para que los ciudadanos extremen las precauciones durante su uso y disfrute.
• En los pinares repoblados de los montes patrimoniales del municipio de Zaragoza, anualmente se realiza el seguimiento de procesionaria, con objeto de conocer el estado real de colonización. Para ello, se revisan cada una de las repoblaciones y se establecen los distintos niveles de infestación conforme al modelo empleado por el Departamento competente en materia forestal del Gobierno de Aragón. Comparando los resultados con los niveles de años anteriores, se puede determinar la evolución de la población de este insecto en cada una de las masas.
El trabajo constante realizado por el Servicio de Infraestructura Verde, con una planificación anual de las acciones de monitorización, seguimiento y vigilancia por un lado, y por otro, la puesta en marcha de un protocolo de actuación está obteniendo los objetivos marcados y se ha constatado un descenso de la incidencia de la plaga en Zaragoza.
Fuente: Ayuntamiento de Zaragoza

