La economía mundial se ha venido comportando mejor de lo esperado a lo largo del ejercicio 2025, a pesar de las mayores barreras comerciales y de la elevada incertidumbre política y geopolítica. No obstante, persiste la tendencia general hacia una paulatina pérdida de tracción en el ritmo de actividad global.
A principios de diciembre, la OCDE pronosticaba que la economía mundial crezca un 3,2% anual en 2025 para moderarse hacia un 2,9% anual el próximo año 2026, ritmos históricamente bajos.
Estas perspectivas de desaceleración se fundamentan en las consecuencias esperadas de los mayores aranceles al comercio internacional, que debilitarán también la inversión, en un contexto de elevada incertidumbre geopolítica.
En 2027 se recuperaría cierto pulso con un ritmo de avance del 3,1% anual, a medida que los efectos de los aranceles se disipen, las condiciones financieras mejoren y una menor inflación apoye a la demanda, siendo los emergentes asiáticos los principales contribuyentes al crecimiento de la actividad económica mundial.
La inflación permanecerá tensionada en algunas regiones, pero se espera que en 2027 retorne a los niveles objetivo de los bancos centrales en la mayor parte de las economías.
El balance de riesgos continúa inclinado a la baja, incluida la posibilidad de mayores barreras al comercio mundial. También hay que citar una eventual corrección abrupta de precios en los mercados financieros, o la persistente preocupación por los elevados niveles de déficit y deuda, entre otros factores.
En geopolítica, podrían producirse nuevos focos de tensión en Oriente Próximo o en el mar de China Meridional, mientras la guerra en Ucrania continúa estancada y parece lejos de una solución.
En este contexto, la economía aragonesa y la española seguían moderando su ritmo de actividad a lo largo del pasado verano, aunque continuaban creciendo a un ritmo muy apreciable y por encima del promedio de la eurozona, con el soporte de una vigorosa demanda interna apoyada a su vez en un buen comportamiento del mercado de trabajo.
Así, el PIB de Aragón aumentaba un 2,6% anual en el tercer trimestre de 2025, en línea con el 2,8% anual anotado en el conjunto de España. El mercado de trabajo acompañaba al aumento de la producción, con un incremento del empleo del 1,8% anual en Aragón (2,6% anual en España), situando la tasa de paro en el 8,5% de la población activa en la región (10,5% en el promedio nacional).
La inflación aceleraba hasta el 2,9% anual en media del verano (2,8% anual en España), debido al comportamiento de la energía, mientras la inflación subyacente era más moderada, del 2,4% anual tanto en Aragón como en la media nacional.
Los indicadores parciales disponibles para el cuarto trimestre de 2025 sugieren que la economía española y aragonesa siguen creciendo a buen ritmo, por lo que las perspectivas de crecimiento son similares a las del tercer trimestre, en un contexto de fuerte incertidumbre y desaceleración global.
Por último, la Nota de Economía Aragonesa se dedica a la aparición de la Peste Porcina Africana en Cataluña.
El Boletín Trimestral de Coyuntura puede consultarse en la siguiente página web: https://www.aragon.es/-/boletin-trimestral-de-coyuntura
Fuente: Gobierno de Aragón
+(34) 669 817 249 / +(34) 876 643 011