Entrevista a José Antonio Ruiz – Presidente Cooperativa Vinícola San Valero

Con vocación vitivinícola desde la infancia, José Antonio Ruiz, preside desde 2011 una de las bodegas más premiadas de España, que puede presumir tanto de presencia en todo el territorio nacional como de en países como China, Estados Unidos o Inglaterra. Con 4.000 hectáreas de viñedo, San Valero es la cooperativa más grande de Aragón que se encarga de todos los procesos: producción, transformación, elaboración y comercialización. Desde que ostenta el cargo, Ruiz se ha propuesto asentar el territorio, dar sostenibilidad a la infraestructura del grupo y aunar innovación y tradición

¿Cómo fue su infancia?

Yo nací en la Clínica del Pilar de Zaragoza pero soy de Cariñena, llevo toda mi vida aquí. Mi mujer es de Longares, otro pueblo muy arraigado y de muy buenos viticultores. Recuerdo mi infancia con mi abuelo, que me llevaba ya con ocho o nueve años al campo con el macho, el carrico y nos íbamos al viñedo. Yo jugaba y el hombre podaba o recogía hierba para el macho que tenía que comer, siempre he estado muy arraigado a los viñedos y siempre he querido mucho la vida en el campo.

¿Qué recuerdos guarda de la etapa de estudiante?

Me acuerdo de que cuando iba al colegio y al instituto me levantaba por la mañana y me iba antes a los viñedos a hacer una cosa que se llamaba derrayar o esborlizar. Después del instituto, comía y me iba otra vez con mi padre a los viñedos y luego ya pues a jugar. Recuerdo mucho ir al campo a jugar con los amigos, hacer cabañas y nos lo pasábamos pipa.

Tuvo siempre vocación

Sí, de viticultor. Otra cosa es del cargo que actualmente ocupo, esto ha llegado por las circunstancias y los tiempos. Mi vocación siempre ha sido la viticultura. Como lo he vivido en casa de mis abuelos, mis padres, mi suegro, los padres de mi suegro pues decidí quedarme en esta profesión.

¿Qué papel ha jugado su familia? ¿Qué valores le inculcaron?

Muchos valores, principalmente el valor del trabajo. Mi familia ha jugado un papel muy importante. Hoy en día, para poder llevar una explotación se necesitan unas inversiones muy fuertes. Mi padre y mi suegro ya tenían parte de viñedos y de infraestructura hecha, pues viene mejor para poder continuar con la explotación porque empezar de la nada a ser viticultor es muy complicado.

Y cuando no está trabajando, ¿qué aficiones tiene? ¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre?

Una de las cosas que más me gusta es poder disfrutar con tranquilidad de algún vinito. También me gusta mucho charrar, pasear y me gusta mucho el fútbol.

Su lugar preferido para desconectar.

Únicamente desconecto cuando llego a casa, sobre las 8 o las 9 de la tarde, te das una ducha y te quedas en el sofá relajado viendo la tele, ahí es cuando más desconectas por todo el cansancio acumulado. Luego con mis amigos me voy todos los años de ruta a ver bodegas, este año iremos a la Sierra de Salamanca a ver lo que hacen allí nuestros compañeros viticultores. Que en realidad somos todos compañeros de la viticultura.

Háblenos de su trayectoria profesional, ¿de qué modo llega a la cooperativa?

Yo soy hijo y nieto de viticultores, cursé mis estudios de bachillerato, grado medio en contabilidad, finanzas y laboral. Más tarde, cuando mi padre y mi suegro llevaban intención de jubilarse, cogí las explotaciones allá por el año 1998. He sido siempre socio de la cooperativa, mis padres también y en 2011 surgió formar parte de este gran proyecto, llevo dos legislaturas y ahora he renovado y va a ser la tercera.

¿Qué objetivos se marcó al llegar a ser presidente? ¿Se van cumpliendo?

Los principales objetivos que nos marcamos cuando entramos mi consejo rector (que es una parte muy importante de las cooperativas) y yo era asentar el territorio, dar sostenibilidad a la infraestructura que tenían todos los viticultores: ya sabéis que tenemos mucha infraestructura, pero realmente la más grande son los viñedos, que son el valor patrimonial que tienen los socios. Nosotros empezamos a mejorar tanto la imagen como la calidad, que hemos tenido siempre, e impulsarla hacia delante. Acometimos mercados como China, Estados Unidos, países del centro de Europa, Australia, México, Brasil y cuando ya se produjo toda esa expansión lo que hicimos fue rejuvenecer la empresa e invertir para poder coger y recoger todas las cosechas de los viñedos. Otro tema muy importante es guardar vino por los enlaces de las cosechas. Hemos hecho mucho hincapié en eso haciendo bastante capacidad de guarda de vino porque hay países que de repente nos piden medio millón de botellas y hay que tener ese vino, que tiene que ser estable y propio de Bodega San Valero. El enoturismo es una parte muy importante que estamos desarrollando ahora para apostar y reforzar la imagen de calidad.

La entrevista continúa en la revista, no te la pierdas.