Entrevista a Julián Lóriz – Delegado provincial de la Fundación Ramón Rey Ardid en Huesca

Tras una larga trayectoria vinculada al mundo sindical, Julián Lóriz tomó las riendas de la delegación de Huesca de Rey Ardid hace cuatro años desde donde trabaja para las personas del medio rural aragonés así como para generar recursos sociales para las personas vulnerables para favorecer su normalización en la sociedad. Viven la situación actual con preocupación pero con la responsabilidad que genera el convencimiento de que las personas que les encomiendan su cuidado merecen la mejor atención.

Háblenos brevemente de su trayectoria profesional antes de recalar en Rey Ardid
Tras desempeñar algunos trabajos típicos de la etapa de juventud, mi primera actividad remunerada se desarrolla en empresas de gestoría administrativa constituyendo y gestionando sociedades cooperativas y mercantiles. Es una tarea que compatibilizo con mi vinculación con el mundo sindical y de compromiso político en las organizaciones socialistas.
En 1987 asumí la dirección provincial de Huesca del sindicato UGT y tras la constitución de la organización regional la Secretaria de Organización y en 2004 la Secretaria General de UGT Aragón.

¿Desde cuándo está al frente de Rey Ardid Huesca y en qué consiste su trabajo?
La Delegación de Huesca la constituimos hace 4 años. Fue una apuesta de la Fundación para trabajar por las personas en el medio rural aragonés, en particular con la provincia de Huesca. En ese momento había necesidad de asegurar el empleo de algunas personas con discapacidad en proyectos que pasaban dificultades y buscamos soluciones.
Nuestra labor es generar recursos sociales para las personas vulnerables: mayores, personas con discapacidad, desempleados…. Lo hacemos gestionando servicios con la mejor calidad y haciendo crecer nuevos proyectos. Nuestro objetivo es favorecer su normalización en la sociedad.

¿Qué programas desarrollan en Rey Ardid en relación con el IASS?
Gestionamos Casa Aisa, un centro de día que atiende diariamente a 40 mayores que sufren diversos grados de dependencia. Desde hace 11 años más de 200 personas han hecho uso de un servicio especializado que los atiende individualizada e integralmente. Es posible gracias al compromiso y saber hacer de 13 profesionales.
También, desde 2017, gestionamos el Servicio de Atención integral a personas adultas tuteladas de la provincia de Huesca que tiene encomendados la Comisión de Tutela y Defensa Judicial de adultos. Más allá de programas concretos, mantenemos estrecha relación con los servicios provinciales del IASS y el Centro base colaborando en la solución de problemas de las personas con discapacidad.

¿Qué nos puede contar de los programas tutelados del Gobierno de Aragón en Huesca?
Es un Programa que financia el Programa Operativo del Fondo Social Europeo Aragón 2014-2020. Actualmente atendemos en la provincia a 264 personas tuteladas por la Comisión de Tutelas y Defensa Judicial. La Comisión ejerce la tutela, curatela y el cargo de defensa judicial de personas adultas que por Resolución judicial les ha sido modificada su capacidad. Es un trabajo magnifico que realizamos con dos trabajadores sociales, una educadora y 7 auxiliares cualificadas.
Ayudamos a estas personas en la realización de actividades de la vida diaria y otras de contenido sanitario, atenciones básicas de carácter doméstico o actuaciones de carácter socio-educativo. Casi el 70% de ellas están alojadas en Centros de atención especializados y otro 30% en sus propios domicilios. Un trabajo complejo dadas las características de muchas de ellas, me refiero a que más del 60% tienen algún problema de enfermedad psíquica.

Actualmente están construyendo una residencia nueva para mayores, ¿cuándo la inaugurarán?
A pesar de las dificultades que está representando la emergencia sanitaria, la obra lleva buen ritmo. Nos preocupa la “tradicional pereza” en algunos organismos en resolver los múltiples problemas que la puesta en marcha estos proyectos requieren. Espero que en los próximos meses todos actuemos con responsabilidad y diligencia y nos permita dar servicio a los mayores de la ciudad durante el primer trimestre de 2021.
A finales de este año organizaremos visitas a la instalación prácticamente terminada para los 180 demandantes de información que nos lo han solicitado. Es el reflejo de una demanda social existente en la ciudad a la que queremos dar una respuesta satisfactoria.

¿A cuántas personas dará trabajo y a cuántos residentes esperan poder albergar
Podrá acoger a 160 personas, con un centro de día para otras treinta. Es una inversión de 8,5 millones de euros en una Residencia referente en la provincia. Sus instalaciones se distribuyen en unidades de convivencia que favorecerán la máxima autonomía y el desarrollo de servicios personalizados con atención específica a personas con Alzheimer y otro tipo de demencias.
Ofrecerá los servicios de centro de día, médico, atención de enfermería, fisioterapia, rehabilitación, terapia ocupacional entre otros a cargo de más de 85 profesionales cualificados.

Háblenos de la labor de las empresas sociales de la Fundación Rey Ardid en Huesca: ¿a cuánta gente dan trabajo, qué servicios cubren…?
Emprey aglutina las empresas sociales del grupo Rey Ardid. Son los Centros Especiales de empleo Somontano Social, Cierzo Gestión y Rey Ardid SL. Son empresas que prestan servicios a empresas y administraciones. Realizan actividades como gestoría y asesoría, conserjería, Call center, Control de accesos, Limpieza, lavandería, manipulados industriales entre otros.
En Bielsa mediante la Fundación Baruca con el Ayuntamiento y la Comarca de Sobrarbe gestionamos Caserón Baruca. Son apartamentos adaptados que favorecen un turismo accesible y sostenible.
Nuestras empresas sociales en la provincia de Huesca generan empleo para 250 personas con discapacidad. También permiten a las empresas fomentar su responsabilidad social o acogerse a medidas alternativas la reserva del 2% para personas con diversidad funcional.

¿Cómo están viviendo la crisis sanitaria en las residencias de Rey Ardid Huesca?
Con mucha preocupación, pero con la responsabilidad de saber que las personas que nos encomiendan su cuidado se merecen la mejor atención. Son personas mayores que lo han dado todo por la sociedad cuando han podido hacerlo. Ellas y sus familias quieren la mejor atención. Lo hacemos con los mejores profesionales y con protocolos de trabajo rigurosos.

¿Qué medidas han puesto en marcha para que los residentes puedan ver o comunicarse con sus familias?
Sin duda, con coordinación con las administraciones día a día y estricto cumplimiento de la normativa dictada por las autoridades. Determinando protocolos de actuación que sitúan a la persona mayor en el centro de atención. La mejor medida es cuidar y mimar a los profesionales que los asisten con profesionalidad.
En los momentos más duros de aislamiento hemos recurrido a las modernas herramientas tecnológicas para generar contacto entre la familia y los mayores. Hemos establecido sistemas permanentes de información de los profesionales con los familiares. Cuando ha sido posible organizando visitas con las máximas medidas de seguridad.

¿Qué áreas han tenido que reforzar en Rey Ardid a raíz de la pandemia?
Fundamentalmente en relación con los trabajadores el área de Prevención para asegurar “cortafuegos” en relación al virus. Se creó un Servicio de atención psicológica para apoyar a los trabajadores. Todas las áreas de Mayores, Salud Mental y Empresas sociales que gestionan recursos con personas y para personas han sido reforzadas. Desde el primer minuto se constituyó una Comisión de Seguimiento Coronavirus que diariamente ha analizado la situación de cada recurso y emitido criterio de trabajo para todos los centros, responsables y trabajadores. Su guía ha sido la gestión de calidad en una situación de emergencia.

¿Qué proyectos tienen en marcha actualmente? ¿Han tenido que cancelar alguno?
Nuestro proyecto estrella es la apertura de la Residencia en Huesca, pero nuestra experiencia en la provincia viene avalada por la gestión hace años de las Residencias Jaime Dena en Almudevar, Valles Altos en Sabiñánigo o las de Gurrea de Gállego y Campo. Nos gustaría extender los proyectos de empresas sociales en la ciudad y provincia y consolidar los proyectos que estamos gestionando actualmente. Prestamos el Servicio de Teleasistencia que ofrece la Diputación Provincial de Huesca y ofrecemos servicios de empleo para las personas desempleadas o que buscan una mejor ocupación. Este año hemos puesto en marcha por la colaboración del INAEM el III Taller de Empleo de Teleasistencia.
Sin duda la afectación a la economía de la crisis sanitaria ha ralentizado o retrasado algún proyecto, pero no tiene significancia cuantitativa ni cualitativa.

¿A cuántas personas proporciona trabajo Rey Ardid y a cuántas personas atienden?
El Grupo Social Rey Ardid atiende a más de 5.300 personas con más de 1.500 profesionales en todo Aragón, así como la Rioja y Valencia. En la provincia son 370 personas que trabajan en los distintos centros y empresas sociales. Es significativo que de ellas más del sesenta por ciento con situaciones de diversidad funcional.
Actualmente en el área de mayores gestionamos 200 plazas en las Residencias y 95 en centro de día. Otros servicios y la gestión de las empresas sociales alcanzan más de 1.500 personas.

¿Pueden los voluntarios seguir colaborando a pesar de la situación?
Sin duda nuestros voluntarios son un valor que aportan tiempo, ilusión y nuevas perspectivas en la Fundación. Su desarrollo en la provincia es una asignatura pendiente en la que nos hemos comprometido a crear un pequeño grupo antes de finalizar este año.

¿Cree que esta crisis nos va a traer cambios permanentes en la forma de entender las residencias y los servicios sociales?
La crisis sanitaria ha puesto en evidencia la fragilidad del sistema de atención a las personas mayores, pero no solo. Ha revelado la debilidad de algunos sistemas de protección social y sanitaria. También ha roto la confianza y la seguridad con la que desarrollamos nuestra actividad económica y nuestra relación con la naturaleza.
Centrándonos en las Residencias como una parte del modelo de atención a los mayores, hay que reseñar sus diferentes características y modelos de atención. Hace años que se avanza hacia un modelo de mayor profesionalidad y de espacios más confortables que favorezcan la autonomía y personalización. Los tiempos que vivimos fortalecerán esta tendencia ya presente.

¿Nos ha hecho esta crisis valorar más el papel fundamental de los servicios sociales en la configuración de una sociedad?
Quizás desconocemos en que punto de la crisis sanitaria estamos y también el profundo calado de su impacto social y económico. Antes, otras crisis han golpeado con mucha dureza a las sociedades y generaciones pasadas. No siempre la salida ha sido un camino de progreso social.
Es evidente que la crisis del coronavirus va a dejar una estela de más vulnerabilidad en las personas y de deterioro del tejido social. Es deseable el reforzamiento de los sistemas de protección que hemos conocido en los Estados de Bienestar social. Que la resultante vaya en esta dirección dependerá de la voluntad de los ciudadanos por apostar por la solidaridad con los más débiles y de quienes más capacidad tiene de asumir mayor compromiso para financiar los sistemas de protección. Estos ni son baratos y mucho menos gratuitos.

¿En qué consiste el proyecto Somontano Social?
Es un Centro especial de empleo constituido hace 22 años fruto de la colaboración entre la Fundación y la Comarca del Somontano. Hoy da empleo a 200 personas, la gran mayoría con diversas discapacidades. Es un modelo de éxito en la integración en el empleo que de otra manera hubiera sido imposible. Es una realidad gracias al ingenio y compromiso de gente emprendedora, la colaboración de empresas, administraciones y la Fundación Ramón Rey Ardid. Cuando se le conoce provoca admiración la apuesta por líneas de actividades innovadoras con grados de internacionalización al servicio de generar empleo para personas con dificultades.

Usted fue secretario general de UGT, ¿cuál cree que es el papel de los sindicatos en la actualidad en general y en esta situación extraordinaria en particular?
Afrontan uno de los momentos más críticos de la sociedad española de las últimas décadas. Lo están haciendo bien. Además de defender intereses concretos de los trabajadores a quienes representan se comprometen con los intereses generales. Tanto las organizaciones sindicales como las empresariales están dando un ejemplo de compromiso ante problemas que a todos nos pone a prueba. Reforzando el dialogo social y el acuerdo son un modelo del que deberían tomar ejemplo otras instancias de la sociedad española.

¿De qué modo le ayuda su trayectoria como secretario general de UGT para desempeñar su trabajo actual?
Siempre entendí que los sindicatos más allá de la defensa de intereses concretos de los trabajadores quizás los “más corporativistas”, debían asumir un compromiso por conformar un modelo social más justo y normalizando la integración de las personas más desfavorecidas como desempleados, inmigrantes, personas con discapacidad o en riesgo de exclusión… Lo impulsamos en acuerdos sociales y cambios normativos. Ello me hizo sensible y conocedor de la realidad de las entidades sociales sin ánimo de lucro del denominado tercer sector que se comprometen con estos colectivos más vulnerables.
Sin duda, la polifacética actividad que conllevaba esa responsabilidad es muy útil para desarrollar proyectos complejos como los que nos toca gestionar. Y qué duda cabe ayuda una buena dosis de compromiso con la acción para hacer que las cosas funcionen mejor.

¿Hay algo más que quiera añadir?
Que el tiempo actual nos haga mirar menos nuestro ombligo y más hacia donde está la luz al final del túnel en que nos encontramos. Se echa en falta una mirada de largo alcance que nos ponga de acuerdo para afrontar en mejores condiciones la crisis social y económica que la pandemia nos está dejando.